[Análisis] Necromunda Hired Gun. Un FPS a la vieja usanza sin pulir

necromunda hired gun

Streum On Studio y Focus Home Interactive han unido fuerzas para traernos Necromunda Hired Gun, un FPS con un sabor muy a la antigua usanza. El juego nos va a situar en Necromunda, el spin-off de Warhammer 40K, uno de los universos más vastos que podemos encontrar en cuanto a historias y lore.

Entre mercenarios no hay honor

Necromunda Hired Gun nos va a poner en la piel de un cazarrecompensas sin nombre, porque ni siquiera vamos a tener eso, tan solo un número de identificación. Al principio del juego escogeremos una apariencia entre las disponibles, no configurable, y a partir de ahí la acción se desatará en nuestra pantalla.

En este juego vamos a visitar Necromunda y sus muchos lugares, siendo un ejercicio perfecto para conocer un poco más en detalle este Spin-off de la franquicia Warhammer 40K. Sin embargo la historia no va a ser uno de los puntos fuertes de este Necromunda Hired Gun, pronto se va a diluir entre puñaladas traperas entre clanes y otros mercenarios.

La estructura del juego es prácticamente la misma durante las 8 horas que nos puede durar la campaña, con una multitud de misiones secundarias que podemos hacer o no según queramos. Realizamos una misión, volvemos a Marty’s End, nuestra base, y después de hablar y configurar un poco nuestro equipo, volvemos a salir. Así una y otra vez con algunas cinemáticas en el medio que harán avanzar la historia.

En general, una vez vas acabándotelo, te queda la sensación de que te importa todo bastante poco y lo único que recuerdas son los tiros que has podido pegar y las cabezas que has reventado, sin más.

Si te paras, mueres

Cuando decimos que Necromunda Hired Gun es un juego a la antigua usanza, nos estamos refiriendo a que comparte muchos puntos en común con los últimos DOOM. Tenemos la misma estructura de avanzar por un mapa que podemos explorar y que tiene muchas zonas secretas, donde nos saldrán enemigos, y una vez derrotados podremos continuar.

Esto no es malo ni mucho menos, si algo ha demostrado la fórmula de id Software es que bien utilizada funciona, y aquí en general la experiencia es satisfactoria, aunque por momentos se torna repetitiva. No ayuda a que tengamos poca variedad de enemigos, teniendo en su mayor parte la misma estrategia de reventarlos a tiros y poco más, pero tampoco lo hace la IA de los enemigos, otro de los puntos más flojos. La mayor parte de las veces vemos cómo vienen hacia nosotros en línea recta, incluso llegando a formar colas para que acabemos con ellos como si se trataran de Lemmings.

La exploración está a la orden del día, vamos a tener distintas herramientas para poder llegar a prácticamente cualquier lugar del juego. Desde nuestro querido gancho, al más puro estilo Ada Wong, hasta el salto doble, llegar a cualquier lugar será bastante sencillo. En ese sentido el juego ha desaprovechado mecánicas que nos dan, como el desplazamiento por las paredes, que lo podremos hacer desde el principio pero una vez consigamos el gancho no valdrá para prácticamente nada.

Una de las mecánicas más curiosas que tiene es cómo podemos ganar vida, simplemente lo haremos cada vez que recibamos daño (también tendremos botiquines en nuestro inventario, pero están bastante limitados). Al hacerlo, nuestras manos brillarán en color rojo y en ese momento cada tiro que peguemos nos hará curarnos. Esto hace que los combates a veces sean demasiado sencillos, convirtiéndonos en auténticas esponjas de balas. También hay que decir que en rara ocasión nos vamos a quedar sin balas y es que no han creado objetos específicos para cada una. Simplemente los enemigos nos darán munición y hará que aumente nuestra reserva en todas las que llevemos encima.

En cuanto a variedad de equipo, gestión de inventario y personalización estamos perfectamente cubiertos. Nuestro personaje irá ganando niveles que desbloquearán skins de armas, pero lo más interesante nos lo encontramos durante las aventuras. Mediante mapas del tesoro, cada vez que abramos un cofre, ganaremos equipo diferenciado por colores según su potencia (los míticos azules y lilas de los RPG), dividido entre varios tipos de armas (pistolas, normales, pesadas y especiales), arquetecnología para mejorar armas, amuletos, armaduras… Un sinfín de posibilidades que, además, en cada arma podremos configurar cambiándole la mirilla, la culata, el cañón, la boca, el cargador… Todo ello variará su potencia, daño, manejabilidad o precisión, lo que hace que sea muy sencillo amoldar cualquier arma a nuestro estilo de juego.

Por si esto no fuera poco también vamos a tener un gran número de mejoras personales, nuestro personaje pronto se va a convertir en todo un Frankenstein. Gracias a nuestros ciber implantes, tendremos la posibilidad de aumentar nuestras capacidades, no solamente de vida y escudo, sino también con poderes extras como crear un tiempo bala, hacer que apuntemos solos, una descarga de energía que dañe a los enemigos… Las posibilidades son enormes por lo que hay mucho donde elegir.

También aquí nos encontraremos otra de las características que se ha desaprovechado bastante y es que tendremos a nuestro lado un mastín. Este perro se encargará no solo de acabar con nuestros enemigos, sino también de señalarlos como si estuviéramos utilizando un Wallhack, una herramienta que por cierto crea un efecto horroroso en la pantalla debido a las siluetas totalmente pixeladas que añade.

Son muchas las cosas que Necromunda Hired Gun pone a nuestra disposición, sin embargo la mezcla no termina del todo de cuajar, dando la sensación de que un poco más de pulido hubiera hecho maravillas con la fórmula que han creado. Por momentos es uno de los mejores FPS que se han ambientado en Warhammer, y al instante siguiente se vuelve un caos total y te quedas sin saber qué deberías hacer.

Warhammer 40K en estado puro

El apartado técnico tiene claros y oscuros, pero lo que está claro es que gráficamente el juego luce y muy bien. Es más que posible que estemos ante el máximo exponente de lo que debería ser Warhammer 40K llevado a los videojuegos. Tenemos una gran variedad de escenarios, muy bien recreados y con una cantidad de recovecos y lugares secretos enorme, dando la sensación de que perderse en ellos puede ser divertido.

Sin embargo el apartado sonoro sí que deja algo más que desear, comenzando por su doblaje que no termina del todo de convencer (solo disponible en inglés, alemán y francés). El resto nos lo encontramos perfectamente traducido al castellano. En cuanto a los sonidos no están del todo mal, pero sí es cierto que tienen a la repetición. Eso sí, su banda sonora, tan dura como la que podemos escuchar en DOOM, nos dará la adrenalina necesaria en los momentos de más combate.

Conclusiones de Necromunda Hired Gun

El juego de Streum On Studios tiene una mezcla interesante de ideas, heredadas de muchos juegos y con esa particular jugabilidad de los shooters de los años 90. Sin embargo no todo acaba de cuajar con habilidades que pronto caen en el olvido, una IA enemiga un tanto deficiente y algunos fallos de ejecución que lastran la experiencia.

Nos da la sensación de que por momentos es uno de los mejores shooters ambientados en Warhammer, para de repente dar paso al caos más absoluto de animaciones donde no sabemos ni qué está pasando. La fórmula frenética de los shooters necesita de un equilibrio muy fino, y por desgracia Necromunda Hired Gun no siempre lo consigue. Es una lástima porque nos da la sensación de que con un poco más de tiempo y pulido podría haber quedado un juego mucho más redondo.

Nota: 6.0

Lo Mejor

  • La ambientación, totalmente Warhammer 40K.
  • Gran variedad de personalización en las armas y las capacidades del personaje.

Lo Peor

  • El gunplay es demasiado caótico y falla en los momentos más importantes.
  • Muchas ideas mezcladas, algunas abandonadas y otras no funcionan entre sí bien.
  • El doblaje y el guion es un poco malo por momentos.
  • La historia es totalmente secundaria y casi inexistente.
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