Cooler Master SL600M, review del chasis más innovador del año

Análisis del chasis con efecto chimenea y sensor de proximidad de Cooler Master
Cooler Master SL600M

El mundo de los chasis de PC lleva un par de años, como poco, estancado en diseños que van a lo fácil y seguro como la cubierta inferior para la fuente de alimentación, el lateral de vidrio templado y líneas rectas y sobrias (y mucho RGB). Por eso, cuando Cooler Master nos ha ofrecido la posibilidad de analizar algo tan innovador como este chasis no hemos dudado ni un segundo, a pesar de que ya lleve meses en el mercado, porque no solo cuenta con una estética sublime que huye de todo lo que ya hay en el mercado sino que da una vuelta de tuerca a todo lo que podáis haber visto antes. No  sabemos si esta SL600M llegará a crear tendencia, pero sí si  algo que está claro es que no va a dejar indiferente a nadie.

Unboxing y videoreview

Por razones obvias (la caja es enorme) no hemos hecho la típica galería de imágenes de la caja de cartón neutro en la que nos llega esta SL600M, pero sí que podéis ver el proceso de desempaquetado en la videoreview que os hemos preparado. Además de lo que se ve en el vídeo encontramos una pequeña cajita con la tornillería, una gamuza y unas bridas para montar nuestro equipo en este flamante chasis.

Una vez dicho todo esto os dejamos con el vídeo, es algo más extenso de lo habitual pero creemos que el chasis lo merece

El Cooler Master SL600M

Llega el momento de ir desgranando todo lo que este chasis implementa, y para no dejarnos nada vamos a estructurar lo máximo posible este apartado. Comenzamos por el exterior, donde predomina el acabado en aluminio tanto en el frontal como en la tapa superior y con acabados lisos. De hecho, el frontal es totalmente liso y recto contando únicamente con la serigrafía del logotipo simplificado de Cooler Master. Llama la atención no encontrar ningún tipo de rejilla lateral, inferior o superior en todo el panel frontal, esto se debe al particular sistema de refrigeración del chasis Cooler Master SL600M, del que hablaremos más adelante. El panel de conectividad lo encontramos en la zona superior del frontal y cuenta con un USB Type C, dos USB 3.0, dos USB 2.0, un botón para seleccionar la velocidad de los ventiladores (alto, medio, bajo y automático) y un doble jack de audio, que cuenta con la particularidad de que el jack del auricular es compatible con los jacks que integran audio y micrófono en un único conector (por fin se acaba el uso obligatorio de los cables en Y). El botón de encendido tiene la forma del logotipo de la marca y se integra en el panel superior. A esto hemos de añadir algo que, a pesar de que pueda parecer superfluo, nos ha encantado por lo innovador, a la par que útil, que es. Y es que Cooler Master ha integrado un sensor de movimiento en el panel de control de la SL600M para que se iluminen los puertos al acercarnos al mismo, de esta forma podremos conectar nuestros USB sin necesidad de encender la luz de la habitación si estamos usando el equipo durante la noche o a oscuras, simplemente genial. Además, si instalamos el software dedicado del chasis podremos configurar la iluminación del panel para desactivar esta función y dejarlo siempre encendido o apagado, según prefiramos, así que chapó por Cooler Master en este sentido.

El panel superior cuenta con el mismo acabado en aluminio que el frontal aunque vemos a simple vista que cuenta con una zona enrejillada en color negro. Y es que la zona trasera del panel, unos dos tercios de éste, cuenta con un acabado enrejillado sobre el que descansa una tapa con el mismo acabado en aluminio del frontal. Esta tapa podemos dejarla totalmente pegada al enrejillado, de manera que deja una franja enrejillada para la salida, ponerla en una posición más elevada para facilitar aún más la salida de aire caliente o retirarla totalmente para obtener una salida totalmente libre en esos 2/3 del panel superior.

En lo referente a la trasera encontramos dos particularidades que distinguen al SL600M del resto de chasis del mercado, y es que carece de ventilador trastero y no monta la fuente de alimentación en la trasera del equipo, aunque sí que encontramos la toma de corriente para ésta (no habría estado de más situar también un interruptor para cortar la corriente a fuente). Además encontramos una amplia bahía de puertos PCIe que se fija al chasis mediante tornillos y que podremos rotar para disponer la gran mayoría de estas ranuras en vertical u horizontal.

Los paneles laterales son uno de vidrio templado, que cubre todo el lateral, y el otro metálico. Ambos tienen cierto grado de abatimiento y se sostienen en esta apertura sin mayor problema y sin que sufra la estructura ni el soporte, es bastante fácil su extracción y montaje y quedan francamente bien estéticamente, por lo que sin pegas en este sentido. Una vez retiramos el panel posterior encontramos un amplio espacio para organizar nuestro cableado con diferentes canales preestablecidos, abrazaderas de velcro en la canaleta central, pasacables engomados y todo lo necesario para conseguir una organización de cables perfecta en poco tiempo. Además, encontramos dos bahías para instalar unidades de 2,5″ y un controlador de ventiladores con 4 modos (alto, medio, bajo y automático) al que podremos conectar hasta 4 ventiladores.

Una vez retirado el panel de vidrio toca ver que nos puede ofrecer el amplio interior de este Cooler Master SL600M. Comenzamos por la trasera del mismo, donde encontramos un sistema de montaje tool free para un disco duro de 3’5 » o una unidad de 2’5″ donde habitualmente se ubicaría el ventilador trasero del chasis. Las bahías PCIe están predeterminadas en horizontal con dos en vertical pegadas al cristal, aunque podremos rotar las bahías para disponer de más bahías en vertical y poder alejar lo máximo posible la GPU del vidrio templado, algo especialmente útil para conseguir una refrigeración óptima de nuestra gráfica refrigerada por aire. En la zona donde instalamos la placa base encontraremos múltiples pasacables engomados, destacando una pequeña bandeja ubicada en la zona inferior que servirá para gestionar el cableado que irá a la zona baja de la placa base. Esta bandeja ofrece una solución más práctica y con mejores acabados que los típicos taladros para este fin, chapó en este sentido.

En la zona inferior vemos el corazón del sistema de refrigeración de este Cooler Master SL600M, ya que cuenta con dos ventiladores de 200mm preinstalados que serán los encargados de introducir aire fresco desde la zona baja del chasis hacia la zona superior, consiguiendo una refrigeración óptima al unir la ventilación forzada de estos dos grandes ventiladores a la convección natural del aire caliente, a esto se le ha denominado «efecto chimenea». Para evitar que estos ventiladores introduzcan polvo en el chasis encontramos un filtro que ocupa toda la base del chasis y que puede doblarse por la mitad mientras lo sacamos para facilitar la extracción del mismo en lugares con poco espacio. Además, las patas del Cooler Master SL600M son más altas de lo habitual para facilitar la tarea de aspiración de los dos ventiladores inferiores. Encima de estos dos ventiladores encontramos una rejilla que nos permitirá instalar radiadores de hasta 360mm de longitud o discos duros, aunque no recomendamos esto último para no entorpecer el flujo de aire ascendente.

En la zona superior podremos instalar otros dos ventiladores de 200 mm, tres de 140 mm o tres de 120 mm o radiadores de hasta 360 mm de longitud para cerrar el apartado de refrigeración, habiendo espacio más que suficiente para instalar refrigeración líquida con un sistema de push & pull.

En la parte interior del frontal encontramos una carcasa cuyo exterior permite instalar una unidad de 3’5/2’5 mm o un depósito de refrigeración. La función de esta carcasa es la de albergar la fuente de alimentación, que se atornilla a otra carcasa bajo esta, pudiendo escoger la altura a la que la instalamos gracias a un raíl perforado que nos facilita la tarea. Todo esto quedará oculto tras un embellecedor, con el logotipo de Cooler Master, que tapará el lateral de la carcasa de cara a la ventana de vidrio templado. La parte delantera del frontal, tras retirar la carcasa, permite instalar otras dos unidades de 3’5/2’5 mm cerrando así el apartado de almacenamiento del chasis.

Por último, y para terminar de hablar del chasis, os dejamos la tabla de especificaciones técnicas del mismo a modo resumen.

Montaje y tests

Una vez visto todo lo que es capaz de ofrecernos este Cooler Master SL600M llega el momento de montar un equipo en su interior. El equipo escogido es el siguiente:

 

Dado el particular diseño de la refrigeración del Cooler Master SL600M hemos decidido realizar dos montajes diferentes en el interior del mismo, variando la orientación de la gráfica para ver si ésta influía en el rendimiento de la refrigeración líquida encargada de mantener refrigerado el procesador. Comenzamos por el montaje de la gráfica en horizontal, que ofrece un acabado visual bastante atractivo.

Estresamos el equipo con Aida64 mientras monitorizamos temperaturas con MSI Afterburner, obteniendo los siguientes resultados

Una vez hecho esto cambiamos la configuración a un montaje con la gráfica en vertical. La verdad es que, incluso con la iluminación apagada, el acabado estético del montaje con la gráfica en vertical es superior al anterior.

Volvemos a realizar el mismo test con el mismo software y obtenemos el siguiente resultado

Como era de esperar, no solo tenemos un mejor apartado visual sino que además tenemos un mejor rendimiento térmico ya que al instalar la GPU en vertical, y retirada del cristal, no solo obtenemos las mismas temperaturas en la gráfica sino que ésta no entorpece el flujo de aire frío ascendente y, por consiguiente, conseguimos una mejor refrigeración del procesador.

Conclusiones

El Cooler Master SL600M es un chasis que llega a romper con lo preestablecido en el mundillo de los chasis, con una reorganización a nivel interno y de airflow fuera de lo común y, lo que es mejor, que aporta muchas ventajas tanto a nivel visual como de refrigeración. El apartado estético es el otro gran punto fuerte de este chasis, con un acabado sobrio que encaja a la perfección en montajes no RGB y que también saca pecho con montajes que utilizan la retroiluminación. A nivel detalles, los materiales de fabricación, la conectividad, y el detallito del sensor de proximidad en el panel de conectores ponen el broche de oro, o platino, a un producto totalmente redondo.

En lo referente a precio, podéis encontrar el Cooler Master SL600M en Game

Por todo esto, otorgamos los galardones de Producto Premium, Producto Recomendado y Calidad Precio de Game It al chasis Cooler Master SL600M

Cooler Master SL600M
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