Crackdown 3. Análisis Xbox One

A un salto entre esta generación y la pasada
Crackdown 3

Tras un accidentado desarrollo al fin tenemos entre nosotros Crackdown 3. Ha pasado casi una década desde el lanzamiento de su predecesor y esta entrega parece que ha estado varias veces cerca de la cancelación. Finalmente, Microsoft hizo un esfuerzo extra y tras varios retrasos, ya que el juego debió ponerse a la venta en 2016, se ha hecho realidad. Os contamos si el tiempo de más empleado y Terry Crews han sido capaces de levantar la franquicia.

F*ck you gravity

Una de las cosas que más agradecemos a este Crackdown 3 es que no pierde el tiempo. Desde que comenzamos la partida hasta que podemos empezar a disparar y destruir a lo loco apenas pasan cinco minutos. La historia es sencilla, ha habido un apagón a nivel mundial y solo una ciudad queda en pie. Esta ciudad está dirigida por una corporación que tiene como objetivo subyugar a toda la población, además ha intentado acabar con nuestro protagonista

Crackdown 3

Nuestro objetivo será acabar con la corporación Terranova a base de cortarle la cabeza. Esto podremos hacerlo desde el primer momento, pero será más fácil (todavía) si acabamos antes con sus lugartenientes. La dinámica es la siguiente, primero atacamos los puestos de operaciones de los diferentes jefes hasta hacerlos vulnerables y después atacamos su base para matarlos. La ausencia de otras actividades hace que al cabo de pocas horas notemos una sensación de repetición que ya no conseguiremos quitarnos hasta finalizar el juego.

Aunque al comenzar podremos elegir cual será nuestro personaje sin duda alguna Terry Crews, en el personaje de Jaxon, es uno de los mejores alicientes de este Crackdown 3. Sus frases delirantes son capaces de sacarte una sonrisa incluso cuando estamos atacando la enésima comisaría.

Además de las misiones que ya hemos comentado podemos dedicarnos a pasear por la ciudad para conseguir diferentes coleccionables que aumentan nuestras estadísticas como el daño con armas de fuego, cuerpo a cuerpo o nuestra agilidad permitiéndonos saltar más alto. Esto último es de lo más divertido ya que el mapa está diseñado con grandes alturas que se convierten en retos escalables.

Disparar sin apuntar

Más allá de la falta de contenido acuciante que sufre Crackdown 3 encontramos otro gran problema que le lastra como juego. Nos referimos a la dificultad, algo prácticamente inexistente a no ser que juguemos en la dificultad más alta. La mecánica que tiene la mayor parte de culpa de esto es el autoapuntado. Esta mecánica se ha quedado demasiado anticuada y no le hace ningún favor al juego. Acabar con la mayor parte de enemigos no será más complicado que apuntar y disparar sin mirar siquiera a donde. Esto se compensa con el movimiento de los personajes que pueden saltar y casi volar en ocasiones y responden a los controles del mando sin que podamos ponerle ninguna pega.

Crackdown 3

A esto se le suma que la mayoría de los enemigos son clónicos con 5 o 6 modelos diferentes a los que se les cambian los colores depende el lugarteniente del que obedezcan órdenes.

Como ya hemos comentado antes, si hay que sacar algo positivo es la ciudad creada para Crackdown 3. Cuenta con carreteras y un montón de vehículos en los que movernos, edificios que escalar y algún otro entretenimiento entre objetivos de la campaña.

Por último, tenemos el modo online conocido como Zona de Demolición. Al menos en el momento del lanzamiento del juego deja que desear. Se trata de combates 5v5 en dos modos de juego diferentes. El primero consiste en matar a los enemigos y el segundo en controlar zonas, en ambas sigue presente el autoapuntado. Los escenarios del modo online son masas de edificios en una especie de limbo virtual que deja la sensación de que a pesar de los retrasos del juego sigue a medio cocer. Si, es cierto que se puede destruir casi todo, pero es más un incordio, ya que los pedazos de los edificios entorpecen el juego, que una novedad remarcable.

 

A la espera del gran salto… visual

Recordemos que Crackdown 3 iba a ser, allá por 2016, el primer juego que iba a exprimir el potencial de Xbox One X en su lanzamiento. Esto nos hacía esperar un apartado visual a la altura de los mejores títulos. No sabemos si ha sido cuestión de falta de trabajo en este aspecto o que en este tiempo otros títulos como Red Dead Redemption 2 e incluso God of War nos han demostrado el verdadero potencial de las consolas en las versiones Pro y X, pero también en esto el juego de Sumo Digital se ha quedado atrás.

Crackdown 3

Es cierto que se puede disfrutar en 4K nativos si jugamos en Xbox One X, pero los efectos de luces y sombras o el nivel de detalle vuelven a ser una muestra de que ha faltado trabajo para obtener un mejor rendimiento y acabado.

Conclusiones de Crackdown 3. Un problema de gravedad

Crackdown 3 puede llegar a ser un juego divertido si nos acercamos a él sin grandes pretensiones. Recuerda en algunos momentos a la saga Saints Row con momentos delirantes, pero sin una historia ni mecánicas que nos mantengan enganchados. Uno de los principales culpables de esos buenos momentos es sin duda Terry Crews.

En tonos generales Crackdown 3 nos deja sensaciones de que llega varios años tardes y el tiempo ganado con sus sucesivos retrasos no ha sido bien aprovechado. Escasa dificultad, bajo nivel técnico y una campaña repetitiva son los motivos de peso que lastran las pocas cosas buenas que nos ofrece. Si ya ha sido difícil llegar a ver este juego terminado, el resultado final nos hace pensar que sería muy extraño ver una cuarta entrega.

Crackdown 3
6
Crackdown 3
The Good
  • Terry Crews
  • Los controles responden de manera eficaz
The Bad
  • Dificultad casi inexistente
  • Autoapuntado en online y campaña
  • Parte técnica desfasada
  • Interesante
    6
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