Daggerhood. Análisis Nintendo Switch

Una daga, el mayor robo de la historia
Daggerhood

Daggerhood es un plataformas de la vieja escuela ambientado en una época medieval. Se trata de un juego indie desarrollado por Woblyware y porteado por Ratalaika Games. En él, nos pondremos en la piel de un ladrón con el mismo nombre que el propio título, y trataremos de vengarnos del Rey, escapando de las mazmorras y robando su botín. Trataremos de avanzar por una serie de niveles con la única compañía de nuestra daga, la verdadera protagonista del juego.

A machete limpio

La premisa es muy simple. Daggerhood cuenta con un total de 100 niveles, de entre medio y un minuto, divididos en 5 mundos diferentes. Podremos hacer dobles saltos, como es típico en este tipo de plataformas, y sobre todo, estaremos equipados de una daga con la que acabaremos con los enemigos y nos podremos teletransportar. Este objeto es el que verdaderamente da personalidad al juego. Si pulsamos una vez el botón se lanza y si le volvemos a dar, apareceremos en el lugar en el que estaba. De esta forma se pueden recorrer grandes distancias, haciendo a veces de dash. Aunque en muchas ocasiones podremos prescindir de ella, especialmente al principio del juego, para los niveles que exijan velocidad es obligatorio el dominio de ella, ya que haremos más recorrido en menor tiempo. En cuanto a mecánicas y habilidades del personaje, personalmente hemos echado en falta la posibilidad de agacharse o algo que hiciera más fluido sus movimientos.

El salto en sí es correcto, aunque hay una cosa que molesta bastante. Cuando estás en el borde de una plataforma y saltas, el juego interpreta como si hubieses realizado el segundo salto, y no te deja volver a hacerlo, de forma que hay que tener cuidado en muchas ocasiones al avanzar para no quedarte en el intento. Por otro lado, el salto en la pared se hace un poco raro, pudiendo estar en ella todo el tiempo que quieras pudiendo además ascender sin ni siquiera utilizar la daga. Otra cosa que chirría de la jugabilidad son los clásicos pinchos. En este caso, la hitbox ocupa como la de un bloque entero, ocasionando muchas veces muertes absurdas.

Daggerhood

Del calabozo al salón real

Las posibilidades parecen escasas pero, para el tiempo que dura el juego, es bastante variado. En Daggerhood, cada mundo tiene una ambientación diferente, desde las cavernas, pasando por el bosque, un templo, un volcán y el castillo. Además, en cada uno, hay un power up que cambia la jugabilidad. Hay algunos poco destacables, que no aportan mucho, pero otros son bastante originales y dan una vuelta de tuerca a la premisa principal. Uno de ellos, por ejemplo, altera la gravedad, y otro es un vórtice que teletransporta la daga llegando a zonas inimaginables en un principio. Tampoco son muchos, pero consiguen al menos, que no sea un viaje aburrido y monótono.

La dificultad de los niveles es otro punto importante a tener en cuenta. Al comenzar el juego es bastante sencillo, de forma que puedes superar los niveles en un solo intento. Sin embargo, en muy poco tiempo la curva de dificultad asciende drásticamente, obligando al jugador a aprender a manejar las técnicas que te ofrecen. Esto en un principio es bueno, ya que le da sentido al juego, pero llega un punto en que te quedas atascado en un salto que debería ser fácil, pero al no tener unos controles perfectamente pulidos, hace a veces de un viaje desquiciante.

El diseño de niveles por lo general es muy bueno, aunque hay algunos que puedes superar sin pasar por algunas plataformas o incluso zonas completas. De esta forma, parece que debido a la opción de teletransportarse, hay partes que no están bien diseñadas o faltan de añadir alguna clase de restricción. Porque Daggerhood a fin de cuentas no pretende un plataformas de libre exploración, ni falta que le hace.

En los niveles nos encontraremos con enemigos que tratarán de hacernos la vida imposible, aunque no lo consigan. Solo uno me ha parecido molesto, muy molesto: el arquero. Y es que la velocidad con la que lanza la primera flecha es completamente ridícula. Hay que estar bastante alejado para que dé tiempo a saltar antes de que te alcance el proyectil. Pero estos no son los únicos que nos impedirán avanzar. Los bosses, uno por cada mundo, cuentan con los niveles más interesantes y complejos del juego. Además, estos son los más difíciles, llegando a resultar pesados. En la versión de Nintendo Switch, al menos, había un bug con el que la música del boss se desactivaba nada más morir la primera vez, volviendo estas fases bastante repetitivas.

Los tesoros del Rey

Por cada nivel hay una serie de coleccionables: un hada que desaparece tras un corto periodo de tiempo y unas reliquias del Rey. El hada nos ha parecido la más interesante, ya que te obliga a llegar corriendo a por ella, exprimiendo al máximo tus habilidades en más de una ocasión. Los cinco tesoros están un poco menos cuidados, puestos en zonas que, a veces, parecen casi aleatorias. Por lo general, es bastante fácil conseguirlos, pero eso sí, sacrificando tiempo. Y es que el tiempo también es importante, pues según lo que tardemos en superar un nivel alcanzaremos una calificación de entre una y tres estrellas.

Esto da bastante juego y a alarga la vida del título considerablemente. Daggerhood no deja de ser un indie corto, pero puede durar unas 5 horas, y un par más para completarlo al 100%. Más que suficiente. He de decir que ha habido partes en las que se me ha atragantado un poco el juego, pero el ritmo que sigue no es del todo malo, y da para rato.

Conclusión de Daggerhood

Daggerhood nos ha parecido un buen juego, con algunos errores en jugabilidad o diseño. Técnicamente es un juego humilde, no pretende nada fuera de su alcance y lo que hace, lo hace adecuadamente. Los gráficos son muy agradables, con un estilo pixel art, y la música lo acompaña, aunque sin destacar realmente. Es un plataformas entretenido y de vez en cuando consigue que se nos caigan unas cuantas gotas de sudor. Para su precio, este título es muy generoso en cuanto a duración y rejugabilidad. Lo podemos encontrar en Nintendo Switch, Xbox One, PlayStation 4 y Ps Vita por 4,99€.

Política sobre notas en GameIt
Daggerhood
Daggerhood
The Good
  • Sencillo y entretenido
  • Un desafío para los amantes de plataformas
  • Variedad de escenarios, enemigos y habilidades
The Bad
  • Humilde técnicamente
  • Puede resultar frustante
  • Diseño de algunos niveles poco cuidado
  • Interesante
    6,5
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AnálisisNintendo SwitchVídeos

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