Diablo 3 Eternal Collection. Análisis Nintendo Switch

La saga llega a Nintendo Switch

Hoy en GameIt os traemos una de esas joyas atemporales que aterrizan en Nintendo Switch, una joya que ha triunfado allá donde ha aparecido y que rejuvenece en la híbrida de la gran N permitiéndonos jugar allá donde queramos. Estamos hablando, como no, de Diablo 3: Eternal Collection, el legendario RPG de Blizzard.

Diablo 3 es la tercera parte de una de las sagas más emblemáticas del mundo del videojuego, que por fin llega a una portátil, y que, por si fuera poco, trae todo el contenido sacado, es decir, Reaper of Souls y Rise of the Necromancer, sus dos alabadas expansiones.

Una aventura diabólica

Hace muchos años que Blizzard es un auténtico referente en el mundo de los videojuegos.  Starcraft, Warcraft, Diablo… o los más recientes WOW u Overwatch, son juegos con legiones de seguidores y que generan gran expectación en la plataforma a la que llegan.

Es por esto que Nintendo, tras casi dos décadas, el último título fue Starcraft 64 para N64, decidió que ya era hora de que las compañías volviesen a juntarse, y que mejor manera que hacerlo con un juego tan grande, con un control tan asequible y tan endiabladamente entretenido.

Diablo III: Eternal Collection para Nintendo Switch mantiene todo lo visto en el resto de plataformas, es decir, es un RPG inmenso, casi eterno, repleto de mazmorras generadas aleatoriamente, enemigos brutales, y equipo a raudales que nos convertirá en uno de los guerreros más poderosos de este universo.

Da igual las horas que echemos, siempre tendremos cosas que hacer, que explorar, armadura que mejorar… nunca nos aburriremos. Además, por si fuera poco, el título cuenta con cooperativo local, tanto cada uno con su consola y su propia copia del juego, como todos en la misma, y con cooperativo online.

Uno de los añadidos interesantes que se han implementado en la versión de Nintendo Switch, es que no nos hará falta completar la historia principal para poder jugar el Modo Aventura, sino que estará desbloqueado de inicio, pudiéndonos dedicar a subir a nuestro personaje y equiparlo olvidándonos de la narrativa si no nos interesa o ya la hemos jugado.

El mal en tus manos

Cuando las cosas se hacen bien y con cariño se nota, y es que esta Diablo 3: Eternal Collection no es un simple port rápido, sino que el trabajo hecho entre ambas compañías es notable en todos los aspectos.

Lo primero que hay que mencionar es el mapeado de controles, similar al de otras consolas en el caso de usar ambos joy-con o el mando Pro. Sin embargo, donde se nota el cuidado es al usar un único joy-con, y es que, a pesar de las evidentes limitaciones, el manejo de nuestro personaje es totalmente satisfactorio.

Por otro lado, como detalle curioso y que no hace más que conseguir que le cojamos más cariño al juego, se ha incluido un diseño con la apariencia de la armadura de Ganondorf, el villano de The Legend of Zelda. Además, también tenemos un Cuco a modo de mascota y un marco de retrato con la temática de la Trifuerza.

Un mundo en el bolsillo

Uno de los puntos más controvertidos en muchas ocasiones para Nintendo Switch es el funcionamiento de su modo portátil, y es que, a pesar de que en modo sobremesa siempre realiza un trabajo solvente, no es el primer título que se resiente al sacarlo del dock, bien por un tema de rendimiento, o de consumo excesivo de batería.

Pues bien, Diablo 3: Eternal Collection ha hecho un trabajo muy bueno en este aspecto, y es que se mantiene realmente bien en nuestras manos, a pesar del necesario downgrade respecto a jugar en la televisión.

En su modo sobremesa, estamos ante un juego que funciona a una resolución de 960p y a 60FPS por segundo, además se mantienen los modelados de la versión original, por lo que el resultado es realmente bueno e incuestionable.

En su modo portátil bajamos hasta los 720p, algo muy razonable y que ni mucho menos empaña en absoluto la experiencia. Por ponerle una pequeña pega, quizás sí que vemos que el tamaño de los textos es demasiado pequeño en alguna cinemática, pero bueno nada destacable.

La BSO es magnífica, aunque lo que realmente destacan son los efectos sonoros durante el combate, capaces de generar una gran ambientación. Por supuesto, lo que más nos gusta en este apartado es el doblaje y localización a nuestro idioma, realmente magnífico. Eso sí, es una pena que haya que descargarlo a modo de actualización, y que su tamaño no es precisamente comedido.

Conclusiones Diablo 3: Eternal Collection

Poco se puede decir de una de las sagas más emblemáticas no solo de Blizzard, sino del mundo de los videojuegos. Un título realmente bueno que, aunque le costó arrancar en su día, hoy por hoy es un juego de culto incuestionable.

Su llegada a Switch no ha hecho más que mejorar una fórmula sólida, y es que si ya el juego es bueno de por sí, la posibilidad de llevarlo allá a donde vayamos es simplemente magnífico, y más cuando se ha mantenido la base original y se han añadido pequeños añadidos Made in Nintendo que lo hacen más redondo e imprescindible si cabe.

Diablo 3: Eternal Collection
9
Diablo 3: Eternal Collection
The Good
  • El juego original llevado a una versión portátil
  • Una edición eterna de un juego eterno
The Bad
  • Que el doblaje en español sea una descarga aparte
  • Impresionante
    9
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