Dragon Ball Super: Broly. Crítica

La última película de Dragon Ball se estrenó en cines españoles el pasado 1 de febrero
Dragon Ball Super Broly

La espera ha acabado, ya podemos disfrutar en los cines de Dragon Ball Super: Broly. Esta película es todo un evento, puesto que no todos los días se puede ver una película de anime en cines españoles. Esta película es la vigésima de Dragon Ball, siendo la primera en llevar en el título Super. También es canon dentro el mundo de Dragon Ball, dándole un plus al ser escrita por Akira Toriyama y haciendo que este personaje tan querido por los fans también lo sea. La película cuenta con estrellas dentro de los profesionales en animación y dirección del anime, nada más ni nada menos que Naohiro Shintani y Tatsuya Nagamine respectivamente además contando en el apartado de la banda sonora, con Norihito Sumimoto. Contando con todo este elenco de profesionales siendo apoyados por Toei Animation, no es de extrañar que la película haya sido todo un éxito haya por donde ha pasado.

El regreso de Broly

La película arranca en el lejano planeta Vegeta, recreando la etapa en la que los Saiyans formaban parte del ejército de la familia de Freezer. Durante este tramo inicial se explica el origen de Broly, junto a los acontecimientos previos a la destrucción del planeta, llevándose una parte significativa de la película. Esto podría ser un problema en el ritmo del film, pero su extensa duración da pie a una presentación que permita conocer a los personajes y su situación con más detalle para que se pueda empatizar más con los mismos, o por lo menos entenderlos.

Seguido de esto, se hace uso de una predecible y muy bien expuesta elipsis para llevarnos a la época actual posterior al torneo de poder multiversal. Es aquí cuando se enlaza la serie y la película dejando claro que no solo forma parte del canon, sino que es una continuación directa de la misma, teniendo en cuenta los niveles de poder del momento junto a los acontecimientos previos. Con una excusa, se cruzan el destino de los Guerreros Z y Broly, no sin antes haber hecho una presentación breve pero sustancial del mismo. Es a partir de aquí donde el grueso de la película se expone, con el evidente enfrentamiento de los bandos anteriormente mencionados.

Antes de entrar en la materia prima de la película, hay que darse cuenta de la dirección que se ha estado llevando a cabo hasta este punto, ya que está estrictamente diferenciado por la futura acción que conllevará el resto de la película salvo los minutos finales del desenlace.

Uno de los puntos fuertes que ya se han podido vislumbrar es la buena dirección que se ha llevado a cabo. El ritmo de la película fluye sin prisa, pero sin pausa, dando tiempo a presentaciones, explicaciones y detalles que elevan el interés del espectador hacia el eminente enfrentamiento. Siendo una película de anime, cuenta con el pecado original del formato. La sobreexplicación de los sucesos. Hay monólogos innecesarios y plenamente explicativos, que no hacen uso de las herramientas que puede dar un canal como el cine, sin embargo, teniendo en cuenta que el público objetivo al que va dirigido la película son esencialmente niños, estos monólogos cobran algo de sentido. No quiere decir que sea una buena ejecución puesto que unos acontecimientos pueden mostrarse de forma clara sin recurrir al monologo explicativo. Pese a esto, hay que aclarar que este recurso no se usa con tanta frecuencia como ya se ha visto en anteriores películas o en la propia serie. Es sorprendente que se incline más hacia la exposición usando las ventajas propias del cine, incrementando esto conforme la película va avanzando.

Es en el climax de Dragon Ball Super Broly cuando todo lo mostrado hasta el momento despunta. El trabajo en la animación y la dirección es simplemente brillante, sorprendente y puntero. Todos los adjetivos calificativos que caben son para decir que es un derroche audiovisual como pocas veces se ha visto. La banda sonora también tiene un papel clave en dicha parte, se fusiona con el momento encajando incluso a la hora de hacer los coros, simulando los gritos de una multitud apoyando a ambos luchadores y nombrado los ataques característicos de la serie. Cambios en la cámara pasando a primera persona, distintos planos para enfatizar ataques o movimientos especiales, persecución clara e impresionante de los golpes y el recorrido de la batalla. La escena que engloba todo esto es dinámica al cambiar constantemente, sumado a la impecable animación, la cual, mezcla el uso de 3D (muy familiar a lo ya visto en DB FighterZ) junto a la animación tradicional 2D, es sutil y predomina el uso de 2D, cosa que se valora por el esfuerzo y dificultad conllevada al igual que el buen uso del 3D el cual, aunque sea un recuso más fácil de trabajar, no son pocos los estudios que han metido la pata a la hora de implementarlo.

Hay que tener muy presente que el principal incentivo tanto del espectador, como el de la propia película es el enfrentamiento, siendo este ejecutado de una forma tan magistral, y habiendo llevado la película hasta el mismo de una forma tan correcta, solo queda aplaudir ante lo visto en la pantalla. La película también se permite dejar algunas perlas entre líneas, para que el fan más avispado se percate. Ejemplos como estos son la explicación de las judías mágicas, el gesto de Vegeta al negarse a hacer la fusión (es el mismo que fue tan criticado en la primera película de DB Super), el cómo los personajes muestran diferentes ánimos para según que transformaciones, poniendo en práctica la teoría que se dio en la serie pero que no se mostró con tanta claridad hasta ahora, incluso el inicio que todos conocemos se muestra el original del manga, siendo Goku un niño cuando es llevado a la tierra y no un bebé como se mostró en el anime.

Conclusión de Dragon Ball Super Broly

En resumen, esta película cumple con todas las expectativas e incluso las supera. Es un trabajo brillante en conjunto y por separado. Decir que la versión vista ha sido con el doblaje al castellano, y apuntar que también ha dado un golpe en la mesa. La industria ha aprendido de los sectores de diferentes países, y con los años ha concluido en una mejora sustancial en el doblaje en castellano. La interpretación está bien llevada, los nombres de ataques, transformaciones y demás elementos están bien nombrados y todo se acopla de una manera natural. Los más reacios a ver películas de este estilo con doblaje en castellano, deberían darle una oportunidad. Sin más decir que la película moviéndose en los arcos por donde se mueve y dirigida hacia el público que se dirige, es una delicia a la que pocas pegas se pueden poner. Se nota la mano de Akira Toriyama en el guion con ese humor infantil al inicio que recuerda a su etapa más temprana con DB, ese desenfado y esa puntualidad a la hora de resaltar los momentos épicos. En comparación a su anterior versión, esta película de Broly es la contraposición que le faltaba al personaje para que no solo se hiciese canon, sino para darle aún más sentido a su argumento.

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Apasionado de los videojuegos, lector empedernido, escritor amateur y Draenei guerrero armas

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