Drift DR50, review, unboxing y análisis en vídeo

Analizamos la silla gaming Drift DR50, la comodidad y la estética no están reñidas con un buen precio

Por fin podemos hincarle el diente a uno de los fabricantes de sillas gaming que más tirón ha tenido desde su lanzamiento, Drift, afamado por ofrecer productos (sillas gaming, obviamente) con una relación calidad precio simplemente abrumadora. Y qué mejor forma de confirmar o desmentir el mito que analizando una de sus sillas de la «gama de entrada» que cuenta con un precio inferior a los 100€: la Drift DR50

Unboxing y review en vídeo

La verdad es que, pese a que es uno de los productos más difíciles de grabar por su abultado tamaño, hemos querido mostraros cómo es la Drift DR50 en formato vídeo para que podáis ver más de cerca y con más detalle los componentes de la misma y su embalaje. Esperamos que os guste

La Drift DR50

Llega el momento de ver la silla propiamente dicha, y qué mejor manera de comenzar que con la tabla de especificaciones técnicas de la silla

Como podéis ver, estamos ante una silla cuyo armazón está fabricado en metal para asegurar una durabilidad mayor y utiliza foam como acolchado para la zona acolchada de los reposabrazos, asiento y espaldera. También encontramos metal para la base de la silla (en la que encajan las ruedas) para conferir un mayor peso a la zona inferior de la silla asegurando así una mayor estabilidad y una resistencia y durabilidad dignas de un producto de gama alta. En lo referente a las dimensiones, tal y como podéis ver en el esquema de las especificaciones técnicas, está más que asegurado un espacio más que suficiente para cualquier usuario, por muy «grande» que sea y podremos regular la altura del pistón entre unos 40 y 47 cms para que los usuarios más altos tengan espacio suficiente para sentarse cómodamente ya que podremos tener una distancia entre el asiento y el suelo de 45 a 54 centímetros.

Pero vayamos por partes, como decía Jack el destripador, la Drift DR50 cuenta con un total de seis ruedas con sistema de doble rueda de nylon que ofrecen un desplazamiento bastante suave y relativamente silencioso. Bien es cierto que las ruedas de silicona ofrecen un desplazamiento mucho más suave y silencioso que este sistema de doble disco de nylon pero sufren un mayor desgaste y es necesario cambiarlas cada cierto tiempo (un par de años aproximadamente) mientras que el sistema por el que opta la Drift DR50, si le realizamos un mantenimiento periódico (limpieza y un poco de engrase) podremos mantenerlas una vida entera.

Continuamos con la base de la silla, en forma de estrella de seis puntas y fabricada en metal con un eje central rematado en plástico y un peso bastante considerable. Tanto la morfología como el peso de la base no son aleatorios ya que se consigue una base muy estable y robusta y, gracias a su elevado peso, se consigue bajar el centro de masas del conjunto obteniendo así una silla sumamente estable.

Sobre esta base encontramos el pistón de la Drift DR50 que ostenta la categoría de clase 4 o, lo que es lo mismo, los que más peso soportan del mercado (en torno a los 130 Kgs aproximadamente). El pistón ofrece un desplazamiento bastante suave e inaudible por lo que chapó por Drift en este sentido. El pistón encaja, en su parte superior, en un armazón metálico que irá atornillado en la zona inferior del «culo» de la silla. En este armazón encontramos la palanca, con la varilla metálica y el tirador en plástico, que nos permitirá regular la altura de la silla y una rueda que permitirá ajustar la dureza del sistema de basculación de la silla. Este sistema permitirá que el conjunto bascule unos 15 grados aproximadamente para que podamos adquirir una postura algo más cómoda sin descuidar la correcta alineación de nuestra espalda. Lo único que echamos en falta en este sentido es que podamos reclinar el asiento, pero es algo de lo que hablaremos más adelante.

Si continuamos nuestro ascenso por la Drift DR50 encontramos un conjunto de respaldo y asiento bastante sólido y robusto, con armazón metálico y un comodísimo acolchado en foam rematado en piel sintética. En este sentido solo podemos elogiar la calidad de los materiales escogidos por la mara para esta Drift DR50, y es que el acolchado tiene la densidad justa para ofrecer el máximo confort y el tacto de la piel sintética es espectacular. También destacar el buen acabado de las costuras de la silla ya que tras repasar concienzudamente todas las costuras y bordados de la Drift DR50 no hemos encontrado ni un solo hilo suelto, algo que suele ser más que habitual en sillas de precios bastante más elevados. También encontramos un cojín lumbar, con el correspondiente bordado de Drift, que podremos ajustar mediante un sistema de tiras elásticas. En la zona superior encontramos el correspondiente cojín cervical aunque, en esta ocasión, éste no es retirable. Algo que sí queremos destacar es que el respaldo es algo más bajo que en otras sillas más caras que hemos analizado, por lo que es bastante probable que la silla se quede pequeña para los usuarios más altos. En nuestro caso, yo mido 1.76 y me sienta como un guante pero es más que probable que el respaldo se te quede pequeño si mides más de 1.80 y deberás optar por los tamaños más grandes de la marca. En lo que a amplitud (anchura) se refiere ocurre todo lo contrario, ya que encontramos espacio más que de sobra para personas con mayor envergaduras.

Si nos fijamos en los reposabrazos, la última pieza del puzle, vemos que están fabricados con una estructura de un robusto plástico negro y cuentan con una zona recubierta con un denso acolchado y rematados en piel sintética. Estos reposabrazos son totalmente fijos, por lo que no podremos ajustarlos en altura, inclinación ni orientación.

Hasta ahora hemos visto solo dos limitaciones de la Drift DR50, si la comparamos con sillas que duplican su precio, que son el asiento reclinable y el ajuste de los reposabrazos. La verdad es que, bajo nuestro punto de vista, son dos cosas que la gran mayoría de usuarios no llegan a usar nunca y que supondrían un incremento bastante considerable del precio. Personalmente prefiero prescindir de estas dos características antes que realizar un desembolso de, como mínimo, 100€ más (duplicando el precio), pero eso lo dejamos en vuestras manos.

Experiencia de uso y conclusiones

La verdad es que cuando vimos el precio de la silla, antes de su llegada, nos temíamos que el fabricante hubiera dejado en el limbo los acabados o los materiales de fabricación de la silla para conseguir «adelgazar» el precio de la misma. No obstante, la Drift DR50 nos ha sorprendido enormemente en la gran mayoría de aspectos ya que lo único que podría envidiar de una silla de 300€ sería un asiento reclinable o unos reposabrazos ajustables, y cuenta con materiales de fabricación y acabados que igualan e incluso superan a los de algunas sillas que duplican su precio.

En lo referente al precio, podéis adquirirla por 99€ en VersusGamers

Por todo esto, otorgamos los galardones de Diseño, Producto Recomendado y Calidad Precio de Game It a la Drift DR50.

Drift DR50
Drift DR50
The Good
  • Materiales de fabricación
  • Acabados inpecables
  • Muy amplia para usuarios voluminosos
  • Precio muy ajustado
  • Diseño orientado a la durabilidad y comodidad
The Bad
  • El respaldo es relativamente bajo
  • Reposabrazos fijos
  • El asiento no es reclinable
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Generación del 82, me encanta el mundo de los periféricos, el hardware y los videojuegos. Llevo GameIt en la sangre

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