Fimbul

Fimbul. Análisis PS4

El Ragnarok se acerca y con el la locura

El Ragnarok se acerca a nuestras consolas con la llegada de Fimbul, un videojuego indie de acción/aventura ambientado en la cultura nórdica. Desarrollado por Zaxis y distribuido por Wild River (con el apoyo de Meridiem Games en España), este videojuego nos encarna en la piel de un guerrero que busca venganza y respuestas durante su periplo. Haciendo uso del motor gráfico Unity, y gracias a la banda sonora, se logra crear una ambientación bastante conseguida y satisfactoria, apoyándose en las luces y los reflejos para crear entornos de envidiable belleza. Si este tipo de aventuras son de vuestro agrado, quedaos para ver en qué consiste y qué hace especial a Fimbul.

Un cuento jugable

Sin comerlo ni beberlo Fimbul nos pone en el contexto del miedo a la proximidad del Ragnarok, el fin del mundo según la mitología nórdica. Ante esto, las criaturas se vuelven hostiles, los dioses se perturban y los humanos entran en guerra. Bajo estos acontecimientos, la llegada de un grupo de soldados invadiendo una granja será el punto de partida para los acontecimientos que viviremos junto a nuestro protagonista. Es clave, decir que el videojuego se apoya en la narrativa a través de viñetas de cómic, por lo que le da un toque más artístico y de cuento a lo que viviremos durante la aventura.

Fimbul

Esta aventura nos cuenta una historia de venganza, traición y el viaje en busca de respuestas. Sin ser demasiado original, trata con buen ritmo sus actos y las puestas en escena de la acción a la hora de pasar al gameplay. Con esto me refiero a que la historia alterna entre el presente, resolviendo los acontecimientos ocurridos, y el pasado planteando unos nuevos. Cierto es que la duración de esta aventura es reducida, sin embargo, cierra el arco que se abre, pone los puntos sobre las “i”, y deja con ganas de más en el buen sentido de la expresión.

Gameplay simple pero astuto

En cuanto a la jugabilidad, se muestra sencilla pero eficaz. Fimbul deja al jugador un par de herramientas para que pueda defenderse, todas ellas con beneficios útiles según como se vaya desenlazando el combate. Así como el hacha es buena para los enemigos con escudo, la espada para los que están descubiertos, la lanza para distancias largas y debilitar al enemigo, etc. Esto hace que a cada grupo de enemigos que se acerque al jugador, tenga que ser analizado para ver a quién atacar primero, quienes son más agresivos, más vulnerables…

En resumen, llevar a cabo una estrategia conforme se desenvuelve el combate dándole un frenetismo inesperado. En los primeros pasos, percibía un sistema de combate bastante simple con un ataque fuerte, uno ligero, el poder rodar y cubrirte. Sin embargo, son los enemigos los que refrescan la experiencia y la hacen más compleja añadiendo esa sal y pimienta que le faltaba para no caer en la simplicidad.

Su dificultad es moderada puesto que la curva de la misma no es muy acentuada, pero es constante. Los jefes tampoco muestran un desafío abrumador, simplemente requieren de un poco de reflejos, pero a medida que se va avanzando, la complejidad de los mismos evoluciona, con ataques de área, a distancia, y lo más importante, ataques de fps, si, el juego tiene caídas de frames por segundo cuando estos jefes se disponen a atacar, dejando al jugador expuesto y desconcertado. Este mal rendimiento en los jefes es, sin duda, el mayor defecto que padece Fimbul. No obstante, esto no es tan grave como para que impida jugar, simplemente molesta y entorpece el gameplay.

Al final de cada enfrentamiento se podrá elegir si se deja con vida o no, a dicho oponente con un impacto en futuros acontecimientos, lo que le añade una rejugabilidad interesante, aunque no determinante a no ser que sacar el platino sea un objetivo para le jugador.

Belleza maquillada

En cuanto a lo técnico, Fimbul a simple vista deslumbra con su belleza en el sentido literal de la palabra. El uso de luces crea unos escenarios preciosos y tapa las carencias que tiene el modelado de los personajes. Sin tener un estilo realista, sí que se nota bastante poligonal, que, de nuevo, no crear un contraste visualmente malo, solo que se podría haber pulido un poco más ese aspecto. En términos generales, el videojuego es bonito.

Algo parecido acontece con la banda sonora, los temas que hay son preciosos, sin embargo, son muy escasos por lo que se puede echar de menos la inclusión de alguna otra pieza más. Las viñetas de cómic que narran la historia conforme se va avanzando, son un acierto puesto que, como ya se dijo anteriormente, dotan de un estilo más artístico y añade una experiencia más cercana a los cómics tanto por la narrativa, como por el ritmo, la historia y la duración de la misma. Fimbul es astuto ya que tapa sus defectos con elementos que resaltan sus cualidades y le dan ese toque personal que a muchos seguro que les encantará.

Conclusiones Fimbul para PS4

Fimbul es una aventura que encantará a muchos por su ambientación y la experiencia del viaje. Tiene su encanto en varios aspectos y sabe cuidar de sus defectos de forma que puedan verse de una forma positiva. El gameplay es divertido y aunque la bajada de frames pueda dar dolores de cabeza, de seguro que se podrá arreglar el rendimiento con futuros parches. Un videojuego a tener en cuenta para aquellos amantes de las aventuras por los países del hielo.

Política de notas
Fimbul
7
Fimbul
The Good
  • Gameplay divertido
  • Historia simple pero interesante
  • Ambientación y estilo artístico
The Bad
  • Pequeñas caídas de frames
  • Algunas traducciones
  • Escasez de banda sonora
  • Muy bueno
    7
Categorías
AnálisisNintendo SwitchPCPlayStation 4Xbox One

Apasionado de los videojuegos, lector empedernido, escritor amateur y Draenei guerrero armas

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