Football Manager Handheld 2015. Análisis iOS

Estos días el deporte rey está de rigurosa actualidad por causas terribles, injustificables y tristemente ajenas a lo deportivo. Sin embargo, eso no es fútbol. El fútbol es emoción,...

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Estos días el deporte rey está de rigurosa actualidad por causas terribles, injustificables y tristemente ajenas a lo deportivo. Sin embargo, eso no es fútbol. El fútbol es emoción, es pasión, y entrega dentro de un terreno de juego, pero también es gestión, táctica y compenetración para lograr alcanzar la victoria. En este terreno nos lleva sumergiendo desde hace ya más de una década Football Manager, el simulador de gestión futbolística más completo de la historia.

Hoy Sega y Sports Interactive nos traen a su hermano pequeño, Football Manager Handheld 2015 en su versión para iOS, el cual llega un año más para ponernos en la piel del presidente y entrenador de nuestro equipo favorito a través de nuestro iPad y nuestras tablets Android, y como de costumbre, con una mecánica mucho más simple que la versión de PC, destinada al usuario más casual.

Cargando con el equipo a cuestas

Hace ya unos cuantos años que los simuladores futbolísticos han encontrado su hueco en el sector de los videojuegos, entrando en ese nicho que dejaban títulos como PES o FIFA, que únicamente se basaban en jugar partidos y con suerte, en poder fichar algún futbolista con sistemas rudimentarios y muy poco realistas. Así aparecieron títulos como PC Futbol que hacían las delicias de aquellos que pretendían profundizar más allá del terreno de juego o simplemente no tenían ganas o habilidad para ponerse en la piel de los propios futbolistas. Esto además supuso un acercamiento de ciertos videojuegos a otro tipo de público más adulto. Esta nueva llegada a dispositivos portátiles vuelve a suponer el intento de acercarse a aquellos jugadores que no quieren una experiencia tan compleja frente a sus ordenadores, pero que sí están interesados en un concepto más simple y transportable.

Como mencionábamos antes, no es la primera vez que la franquicia desembarca en dispositivos móviles, hecho por el que vemos un título bastante pulido y con un funcionamiento muy correcto. Sin embargo, esto no es tan bueno como podíamos suponer, ya que al no ser la primera edición del título en iOS y Play Store, la compañía ha decidido tocar muy pocos elementos de la interfaz, añadiendo elementos contados y limitándose a incluir las plantillas de esta nueva temporada, algo que sin duda nos ha generado la idea de estar ante una simple actualización.

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Un hermano muy pequeño

En primer lugar, nos encontramos con tres modos de juego, que van desde el más clásico, en el que tendremos que dirigir a un equipo que escogeremos entre las ligas de los 14 países que están disponibles en el título. Por otro lado, tendremos el modo desafío, quizás el más entretenido en esta versión, en el que tendremos que salir airosos de diversas situaciones, como evitar el descenso o coronarnos como campeones de Europa, con muy poco margen de maniobra. En último lugar, podremos crear nuestro propio club e introducirlo en cualquier liga de las que estén disponibles.

Es a partir de aquí cuando comenzamos a sentir las limitaciones de este Football Manager Handheld frente al juego de ordenador. Solo podremos escoger cuatro países activos con sus respectivas competiciones, de los cuáles tendremos tanto datos como todos los futbolistas a nuestra disposición. Todos los demás aparecerán en competiciones europeas e intercontinentales, aunque solo sus jugadores más destacados estarán disponibles.

Esto que acabamos de comentar es solo una muestra evidente de que a tablets ha llegado una versión reducida y bastante más insulsa del juego original. Se han eliminado opciones en el desarrollo de los partidos, en los entrenamientos e incluso en los fichajes, dejando así, olvidada por el camino la esencia de la saga.

El desarrollo de los partidos cuenta con dos formatos, el primero basado en comentarios, y el segundo en la clásica vista isométrica en la que los futbolistas se presentan en forma de chapas. Ambas son regulables, pudiendo elegir la velocidad del partido o si verlo al completo o únicamente los momentos estelares. Como siempre, tendremos el control de la dirección del equipo en todo momento, pudiendo hacer cambios en tiempo real, cambiar la táctica o la mentalidad de nuestro equipo. Aquí echamos en falta la opción de valorar la actuación de nuestros futbolistas, criticándolos o animándolos, que si está presente en la versión de PC.

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El apartado de los fichajes que tanto nos gusta de Football Manager permanece, aunque recortado, en esta versión. Podremos añadir diferentes cláusulas o intercambio de jugadores a nuestros traspasos, así como decidir la fecha de fichaje o simplemente preguntar al otro equipo lo que piden por su futbolista. Además podremos influir en el comportamiento y en la rebeldía de los jugadores que nos interesen, ya que si lanzamos una oferta y el club rival la rechaza, es posible que este se declare en rebeldía y pida su marcha.

Los entrenamientos se basan en la elección de distintos programas en función de las características de los jugadores, bien sea para mejorar sus cualidades, su técnica o su forma física. Como de costumbre podremos intentar que alguno de nuestros futbolistas se adapte a otra posición en la que lo necesitemos más. Respecto al cuerpo técnico, aquí sí que nos llevamos una buena decepción, ya que en esta versión portátil desaparece el encanto de tener grandes técnicos o ex futbolistas en nuestro plantel.

Una línea continuista

Como mencionábamos al principio de este análisis, ya hemos vivido experiencias anteriores con esta versión handheld, y para bien o para mal, esta sigue en su misma línea, sin apenas modificaciones en un título que siempre ha funcionado bien, pero que a tales alturas se le exige más.

La interfaz sigue gustándonos a medias, es decir, no estamos descontentos y es comprensible la dificultad de implementar tantos controles en pequeñas pantallas táctiles, sin embargo eso no quita que esta sea bastante confusa, y nos cueste llegar a entender a donde tenemos que ir para hacer cada cosa. Ejemplo de esto es que tenemos un apartado para poner nuestra plantilla, la cual situamos a ojo, sin conocer donde se sitúa en el campo, mientras que también tenemos un apartado de táctica, donde se puede hacer lo mismo de forma mucho más práctica.

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Las mejoras en esta edición se pueden contar con los dedos de una mano, basándose estas en una buena ampliación de su base de datos, una mejora en el apartado visual en la retransmisión de los partidos, y un nuevo sistema de ojeadores, que si bien es más completo, se vuelve bastante pesado y tedioso que en ediciones anteriores.

Football Manager Handheld 2015 es probablemente el mejor simulador de gestión futbolística que podemos encontrar en tablets. Lo mismo podemos decir de su hermano mayor de PC, aunque evidentemente hay un abismo que los separa a ambos, tanto en jugabilidad como en lo completo de su experiencia. Es aquí donde radica el mayor problema de esta versión portátil, en la comparativa con la versión de sobremesa, que es mucho más atractiva y fiel a la realidad.

Es imposible no resaltar grandes cualidades como la dinámica táctica en los partidos, el sistema de fichajes o la gran base de datos de la que dispone esta edición de 2015, sin embargo es innegable el gran parecido con la edición pasada, incluyendo muy poca innovación y mejoras, algo que se ve potenciado negativamente con un precio de 8,99€, un precio bastante alto por un contenido que parece poco más que una actualización.

Lo mejor:

  • Probablemente es el mejor título de su género para tablets.
  • Cuenta con una gran base de datos.
  • El modo desafío.

Lo peor:

  • Las escasas mejores respecto a la edición anterior.
  • La interfaz no es todo lo buena que debería.
  • Todavía se queda muy lejos de su hermano mayor.
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