Frostpunk. Análisis PS4

-20ºC, hace buen día para quedarse jugando
Frostpunk

Son muchas tribus, civilizaciones y épocas las que hemos comandado con mano de hierro hasta la victoria en muchas guerras. Por este motivo nos preguntábamos desde que se anunció Frostpunk, allá por 2016, que novedades podía aportar 11 Bit Studios a este género tan manido. Antes de entrar a desgranar el juego podemos deciros que no faltan los motivos para lanzarse a por Frostpunk aunque nos hayamos hartado de los juegos de gestión y esto es gracias a que el estudio polaco imprime su firma desde los primeros compases del juego.

Sobrevivir en un mundo helado

No tenemos muy claro que ha sucedido, solo sabemos que una hecatombe ha cambiado el mundo. Apenas quedan supervivientes y el mercurio de los termómetros ya nunca alcanza los cero grados centígrados. Ante una situación así nuestro único objetivo, como no podía ser otro, es el de no engrosar la lista de bajas, liderando a un grupo de personas que han alcanzado uno de los pocos generadores que parecen funcionar.

Frostpunk

Como en todos los juegos del género nuestro trabajo será el de construir diferentes edificaciones, lograr mantener empleado a todo el mundo y extraer la máxima eficiencia de los recursos de los que disponemos para que nuestro pequeño poblado resista y logre cierta calidad de vida. Pero esto es todo en lo que Frostpunk se parece a un juego de gestión de ciudades. Al principio todo es sencillo, crear unas carpas para que la gente pueda dormir, ocuparnos de que el generador tenga carbón para emitir energía y calor suficiente y cuando avanzamos un poco más salir a buscar a otros supervivientes.

Entre todos estos movimientos que podemos realizar con unos razonamientos matemáticos surge el alma de 11 Bit Studios. El equipo polaco nos examina como gobernantes obligándonos a tomar parte de dilema donde ninguna de las soluciones es buena, un claro ejemplo es la decisión de aceptar el escaso número de trabajadores que te impiden sacar el rendimiento ideal a los recursos o por el contrario servirnos de los niños como fuerza de trabajo.

Frostpunk

Esa es solo una de las complicadas reflexiones a las que nos enfrentamos durante Frostpunk y de las que no os revelaremos más para permitiros disfrutar de esos momentos con total intensidad. Lo mejor de esto es que el punto de vista narrativo del juego es lo suficientemente cercano como para empatizar con esas familias sobre las que gobiernas en una situación límite, pero sin llegar a ser situaciones personales que podrían crear un morbo incómodo en cada decisión

A todo esto, hay que sumarle la importancia de hacer crecer a nuestro pueblo y dotarle de tecnologías que nos permitirán vivir mejor. Aquí es donde entran otras mecánicas habituales del género como el árbol tecnológico que se divide en los principales elementos que afectan al juego, recursos, salud, exploración…

Entre los aspectos más importantes a tener en cuenta mientras jugamos están las barras de esperanza y descontento de la población que en caso de empeorar nos pueden provocar severos problemas para mantener viva nuestra comunidad. Estas mejorarán (y sobre todo empeorarán) con cada decisión que tomemos.

Un gobierno en 10 botones

Frostpunk ya nos dejó hace unos meses todos estos dilemas morales y sus mecánicas de gestión en PC. Una de las grandes dudas que surgió cuando se anunció esta versión para consolas era saber si la adaptación de los controles a los mandos sería la óptima. Es evidente que un Dualshock no tiene la versatilidad que nos ofrece el uso de teclado y ratón, pero es cierto que echamos en falta unos controles algo más intuitivos.

Los movimientos más sencillos como desplazarse por el mapa, seleccionar las diferentes acciones o repartir a los trabajadores en los diferentes puestos es bastante sencillo. El problema lo encontramos cuando intentamos conocer que significan símbolos o notificaciones que no son el centro de la acción. Esto genera que en ocasiones la experiencia se vuelva un poco más enrevesada de lo que debería serlo.

Frostpunk

Si nos paramos a comentar el apartado técnico de Frostpunk, lo cierto es que lo situaríamos entre los mejores RTS en este aspecto. Es cierto que el género no es especialmente exigente, pero Frostpunk es un título cumplidor en todos los aspectos a lo que se le suma un arte visual realizado con mucho mimo que es capaz de sumergirte en ese universo steampunk que tan bien acompaña a la narrativa del juego.

Conclusiones de Frostpunk

11 Bit Studio ha conseguido con Frostpunk darle profundidad en lo narrativo a un género que suele fallar en este aspecto. La complicada historia de un mundo apocalíptico nos plantea mucho más que la simple gestión de un pequeño asentamiento y ayudarlo a crecer.

Si bien es cierto que la sencillez en el control podría ser algo más fina pero no nos impide en ningún momento desempeñar nuestro trabajo. Este es uno de los pocos problemas que le encontramos a Frostpunk junto a la escasez de modos de juego que limitan su disfrute a poco más de una partida.

Con Frostpunk 11Bit Studios vuelve a entregarnos un título en el que podemos reconocer su firma de manera inconfundible y que nos hace permanecer atentos al próximo proyecto del equipo polaco.

Política de notas
Frostpunk
8.5
Frostpunk
The Good
  • El peso de la narrativa
  • El arte steampunk
  • La dificultad
The Bad
  • Los controles con el dualshock
  • Pocos modos de juego
  • Muy bueno
    8.5
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