Intel Optane, rendimiento en equipos portátiles

Os mostramos el rendimiento de Intel Optane en un equipo portátil
Intel Optane

El mundo del hardware vive en constante revolución y es que, gracias al avance de la tecnología, van surgiendo nuevos productos que cambian el panorama mundial con relativa frecuencia. La llegada de los discos de estado sólido fue una de esas grandes revoluciones, con sus virtudes y sus defectos, pero Intel no abandó a los discos duros mecánicos y continuaron buscando soluciones para mejorar lo actual, en lugar de reemplazarlo, intentando aprovechar sus virtudes y subsanar sus defectos. Fruto de esta continua investigación Intel lanzó al mercado sus memorias Intel Optane, unas memorias nacidas para dotar a los discos duros tradicionales del rendimiento de los discos duros de estado sólido sin sacrificar su longevidad.

Hoy, para verificar el rendimiento de ésta tecnología aplicada al mundo de los equipos portátiles, contamos con un equipo portátil dotado, única y exclusivamente, de un disco duro acompañado de un módulo de memoria Intel Optane: el Acer Spin 3. De esta forma, realizando pruebas directamente sobre el equipo con y sin la memoria Intel Optane activadas (el software de gestión de Intel permite desconectarla) para ver cómo afecta al rendimiento de la unidad y, por consiguiente, al del equipo.

La primera prueba que vamos a hacer es lo que más salta a la vista a la hora de usar por primera vez un equipo: su tiempo de arranque. Por tanto hemos cronometrado el tiempo de inicio del equipo con la Intel Optane activada consiguiendo un tiempo de arranque de tan solo 30’74 segundos frente a los 64´31 segundos que arroja el cronómetro si no la tenemos activada.

La segunda verificación son las velocidades de lectura y escritura medidas con CrystaldiskMark, obteniendo los siguientes resultados

Como podéis ver la diferencia de velocidades de lectura entre el disco duro con la Intel Optane activada y el disco duro a secas es abismal. Por otra parte también se puede percibir un aumento notable en las velocidades de escritura, aunque no es tan grande como en las de lectura.

No obstante, y para ser más rigurosos, sometemos a la unidad al test ATTO Disk Benchmark obteniendo los siguientes resultados

Obviamente se vuelve a repetir el mismo escenario, en el que el rendimiento con la Intel Optane activada barre, literalmente, al del disco duro.

Sabemos que en un principio puede parecer que esta diferencia os parece algo abstracta y que, trasladada a la práctica, apenas tiene repercusión en un uso “normal” del equipo. Pero gracias al rendimiento que aportan las Intel Optane conseguimos un aumento notorio en la velocidad de lectura de nuestro disco duro consiguiendo así no sólo que nuestro equipo arranque mucho más rápido, sino que disminuiremos notablemente los tiempos de carga de nuestros videojuegos o aplicaciones pesadas, como Photoshop o Premiere, consiguiendo así poder empezar a trabajar (o jugar) antes y aprovechando así al máximo nuestro tiempo y sin sacrificar la durabilidad y fiabilidad que nos confiere un disco duro mecánico.

Intel Optane con HDD o SSD

La verdad es que no es una decisión fácil, ni os vamos a dar nuestra opinión personal. En lugar de posicionarnos vamos a enumerar las ventajas e inconvenientes que encontramos en cada una de las opciones, teniendo muy claro que la combinación de ambas es, sin lugar a duda, lo mejor de lo mejor.

En primer lugar hay que tener en cuenta que para obtener suficiente almacenamiento en un equipo utilizando únicamente un SSD deberíamos realizar un desembolso bastante importante, por lo que lo más normal es encontrar un equipo con un SSD para el sistema operativo y un disco duro para almacenamiento puro y duro. Si “desviamos” el presupuesto para ése SSD y lo invertimos en un módulo de Intel Optane tendremos con un presupuesto bastante similar un rendimiento muy cercano, en lectura, al del SSD en todo el almacenamiento del equipo, pero con matices.

Estos matices son, a favor de la memoria Optane, que la durabilidad del disco duro mecánico es superior a la de los SSD por lo que tardaremos más tiempo en pasar por caja para reemplazar la unidad y, además, nos saldrá bastante más barata la sustitución. En el lado opuesto, a favor de los SSD, encontramos que éstos ofrecen un rendimiento ligeramente superior en lo que a lectura se refiere, y muy superior en escritura, y, lo más importante, un funcionamiento bastante más silencioso que el disco duro mecánico.

Obviamente lo ideal sería contar con un SSD para el sistema operativo y un combo de disco duro mecánico con Intel Optane para obtener más almacenamiento y con mejor velocidad de lectura.

Intel Optane
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Generación del 82, me encanta el mundo de los periféricos, el hardware y los videojuegos. Llevo GameIt en la sangre

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