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Irony Curtain: From Matryoshka with Love, espías y vodka en la Rusia comunista. Análisis PS4.

Una mezcla de risas, soviéticos, espías y entornos decadentes se funden para dar lugar a la aventura gráfica Irony Curtain: From Matryoshka with Love.

Este es un videojuego de lo más desconcertante: en una época donde todo intenta ceñirse a lo políticamente correcto y distanciarse de las ideas que puedan suscitar polémica, Irony Curtain: From Matryoshka with Love llega para saltarse la tendencia a la torera. Los desarrolladores de Artifex Mundi, un estudio polaco con pequeñas joyas a sus espaldas, han diseñado una historia plagada de humor negro, críticas hacia los extremos ideológicos y un reto intelectual para los jugadores. A pesar de la gran cantidad de ideas que se tratan en la aventura, el rumbo de esta está perfectamente definido y no deja de resultar divertido en ningún punto de la trama.

¿Espías, vodka y soviéticos?

Evan Kovolsky, un periodista estadounidense pro socialista, es el protagonista de esta alocada historia. En plena Guerra Fría, la situación política del mundo se encuentra en una falsa calma y los bandos enfrentados esperan la mínima chispa para que el conflicto explote. Entre todo este caos, Evan intenta vender las bondades del país ficticio conocido como Matryoshka – presumiblemente cercano a Rusia –  en la televisión, hecho que le convierte en una persona importante entre los ciudadanos de la nación y es invitado a visitar en persona a su lider. Anna Eaglove, una misteriosa mujer fatal, es la encargada de asesorarlo, guiarlo y… conquistarlo en su estancia, pero pronto sus actos harán evidente que no es quien parece ser.

El joven periodista ve cómo su sueño de visitar la tierra prometida se cumple, a pesar de tener que escapar de la mismísima agencia de inteligencia y no contar con un viaje sencillo. Su ilusión en Matryoshka se ve truncada por una serie de acontecimientos que implican una conspiración política más grande de lo que nunca podría haber imaginado. Evan deberá debatirse entre ser leal a sus ideas o ser un gran profesional y destapar la verdad por muy dolorosa que pueda ser.

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¿A qué recuerda todo esto?

Antifex Mundi ha reconocido que la fuente principal de inspiración para desarrollar el título han sido los clásicos de los 90 y las posteriores aventuras gráficas de corte clásico artesanal que han salido al mercado. Juegos como los facturados por Lucasarts o Daedalic Entertainment tienen su impronta en Irony Curtain: From Matryoshka with Love, realizada con dibujos completamente a mano y sumo detalle al tono irónico de los personajes.

La mayoría de las situaciones cómicas proceden de la torpeza de Evan y de las peripecias absurdas que va encontrándose en el camino, muchas de ellas con el vodka como principal reclamo. Su caracter atontado, ingenuo y de buenas intenciones ayuda a generar tensión con su versión radicalmente opuesta: Anna Eaglove. La representación de la mujer poderosa, atractiva y con capacidad de hacer cumplir su voluntad hace mella en el protagonista, que no puede escapar a sus instintos masculinos y lo convierte en un blanco aún más fácil.

Por momentos, vienen a la mente iconos del género como Guybrush Threepwood, protagonista de Monkey Island, o el reciente Rufus, lider de la historia de Deponia. La disposición de héroe metepatas, pero bonachón se muestra en Evan en su máximo esplendor. Los ingeniosos diálogos y el cuidado de los NPC que, aunque tengan un papel mínimo en la historia han sido confeccionados para ofrecer al jugador la mejor sensación, son dos de los puntos fuertes de Irony Curtain: From Matryoshka with Love.

¿Qué hay de la jugabilidad?

La interfaz ha sido diseñada para un manejo intuitivo y fácil de aprender. Los versados en las aventuras gráficas no tendrán ninguna dificultad para moverse por el entorno mediante point & click e interactuar con los objetos exteriores y del propio inventario. Como es habitual, se podrá hacer andar o correr al personaje activo pulsando el botón izquierdo sobre las distintas partes del escenario y también observar, recoger o hablar dependiendo de la clase de elemento que se seleccione. El inventario se ubica en la parte superior y los objetos pueden ser examinados con el botón derecho, una mecánica que a menudo complica los puzles por parecer irrelevante y que no deja avanzar por falta de algún minúsculo indicio oculto entre ellos.

Con la barra espaciadora el jugador puede recibir una pequeña ayuda resaltando la zona activa e interactuable. Es una herramienta que en las primeras aventuras gráficas se omitía y producía un pixel hunting – objetos relevantes esconcidos – bastante desesperante. Cada vez son más los títulos que incorporan este sistema para evitar quedarse atascado por una razón visual y no intelectual, aunque eso no implica que la dificultad general disminuya. En Irony Curtain: From Matryoshka with Love habrá que recorrer grandes áreas abiertas y espacios transitables con muchos lugares para inspeccionar, por suerte, la resolución de los acertijos se vuelve bastante lineal y eso ahorra unos cuantos paseos de un lado para otro sin un objetivo claro más que buscar lo que falta para avanzar.

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Es divertida otra de las funciones de ayuda que han incorporado. En cada episodio, si el jugador se queda atascado, puede recurrir a un personaje o teléfono público adornado con un signo de interrogación de color amarillo con el que se puede interactuar y utilizar de guía para seguir avanzando. Parece una tontería, pero en algunos momentos de la historia todo se vuelve caótico y este elemento sirve de ayuda para mantener la calma. Las pistas que van ofreciendo son progresivas, con el fin de dejar al usuario que vaya descubriendo las cosas por sí mismo: al principio quizás sea la indicación de un objeto que aún no se ha examinado y después, si se sigue en el bucle, la manera de utilizarlo dentro del entorno.

Algunos puzles se convierten en minijuegos y pasan de la mera interacción de objetos u personajes a poner a prueba los reflejos del jugador. Paneles que se deslizan dentro y fuera rápidamente mientras hay que intentar acertar en el punto exacto o el clásico concurso de esconder la pelota bajo tres tazas, son algunos de los que se pueden encontrar y que ayudan a romper la monotonía en la que puede caer la mecánica.

¿Merece la pena jugarlo a pesar de no estar traducido?

La respuesta a esta pregunta es sí. Es cierto que a veces, si el nivel de inglés es bajo, puede complicarse la experiencia, pero el videojuego es sumamente intuitivo y es complicado no enterarse de una escena o de lo que es un objeto simplemente por la barrera del idioma. Además de la narrativa y la jugabilidad, que ya de por sí son originales, Irony Curtain: From Matryoshka with Love cuenta con unos entornos pintados a mano dignos de admirar. Las caricaturas refuerzan el tono satírico de todo el juego y los colores cálidos, siempre virando entre rojos, amarillos o marrones inciden más en el caracter ideológico y decadente de la historia. Los edificios y el moviliario urbano están para generar desazón y recuerdan al ya mencionado Deponia, donde la distopía se había instaurado en el mundo.

También hay que destacar la calidad musical: la mayor parte de los sonidos y de las melodías refuerzan el ambiente opresivo de Matryoshka, así como las explosiones lejanas o los efectos de sonido puntuales que resultan inquietantes por lo que implican. Las voces y la disposición de los personajes son la esencia de los momentos cómicos, punto en el que también la calidad sonora refuerza las risas y la diversión y no son pocos los NPC que hay dispuestos a lo largo de los inmensos escenarios. Antifex Mundi no ha dudado a la hora de plagarlo todo de elementos vivos y es un acierto por su parte, porque además sirve para que Evan se sienta rodeado de personas que la mayoría del tiempo no comprende.

En términos generales, Irony Curtain: From Matryoshka with Love es una aventura gráfica que tiende al corte clásico y que gustará a todos aquellos nostálgicos de los juegos noventeros. Su sencillez, pero extrema originalidad tanto de planteamiento como de entornos, refuerzan una jugabilidad sin muchas novedades. Eso sí, aunque todo esté dispuesto como un point & click de antaño, se han incorporado elementos para paliar defectos absurdos que siempre sacaron de quicio a los jugadores, por lo que se convierte en una agradable experiencia incluso cuando el juego se complica y se vuelve caótico. Es una pena que alguien se lo vaya a perder por la barrera del idioma, pero es una realidad que no todo el mundo se defiende cuando no entiende la mayor parte de los elementos que ve, si se supera esto, merece la pena darle una oportunidad.

Política de notas de GameIt

Irony Curtain: From Matryoshka with Love
7
Irony Curtain: From Matryoshka with Love
The Good
  • Originalidad de planteamiento
  • Momentos de humor negro
  • Puzzles con cierta dificultad
The Bad
  • No está traducido
  • Algo repetitivo en algunos momentos
  • Muy bueno
    7
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AnálisisPlayStation 4

Periodista, ilustradora, diseñadora y marketing manager. Amo las buenas historias por lo que disfruto jugando, leyendo o simplemente escuchando. Crecí en un cibercafé siendo la única chica que comandaba un equipo en Counter Strike y en soledad, recorriendo las costas de Monkey Island y el mundo de Baldur's Gate.

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