Kingdom Hearts 3. Análisis PS4

Un viaje largo, mágico y sorprendente llega a su fin

Por fin ha salido uno de esos videojuegos insignia que se dieron en el famoso E3 de 2015, y que muchas personas esperaban desde la salida de su precuela principal allá por el 2006 en España. Desarrollado por Square Enix con Tetsuya Nomura a cargo de la dirección, Kingdom Hearts III pone el broche al arco que tanto se ha extendido en el tiempo con el maestro Xehanort, llevando al jugador por una experiencia inolvidable pasando por los mundos Disney a través de un sistema action-rpg con mecánicas muy variadas y profundas. Incluye lo mejor de lo que ha aprendido el estudio conforme los títulos se han ido lanzando además de, obviamente, nuevos elementos que sorprenderán a los más veteranos y familiarizados con Kingdom Hearts.

Entrando en materia, este Kingdom Hearts narra el camino hacia el conflicto final que ya se nos apuntó en Kingdom Hearts Dream Drop Distance. Tiene que quedar claro desde un principio que, siendo el cierre de un arco, el juego da por sentado que se conocen los acontecimientos previos, para ello, existen varias formas de informarse dentro del juego. Desde informes donde explícitamente explican eventos sucedidos, hasta vídeos en los que se resumen los distintos videojuegos justo en la pantalla de inicio. Sin embargo, debido a la dificultad de la trama, siempre es recomendable haberse pasado los videojuegos anteriores para una experiencia plena. Dicho esto, desglosaremos los elementos que hacen de Kingdom Hearts 3, un videojuego cuanto menos curioso.

Un viaje difícil

Para los que ya han jugado a algún título de la saga ya pueden saber a lo que se enfrentan en cuanto a su estructura, puesto que sigue más o menos las mismas pautas que los anteriores. El videojuego empieza con un problema relacionado con la historia original relacionada con los personajes de KH. Este se desarrolla poco a poco a través de los mundos Disney, hasta llegar a una recta final en donde los problemas planteados por fin se van resolviendo. Es aquí cuando se pueden separar en primer momento, las opiniones de los jugadores.

Kingdom Hearts III

Para aquellos que se planteen una aventura más pausada, deleitándose con la ambientación y la interacción de los distintos personajes y mundos Disney, les espera una delicia puesto que cada mundo está hecho con todo el amor y cariño que se le ha podido dar desde Square-Enix. Hay mundos que respetan la trama original y otros que optan por contar una historia no canon, en ambos casos se puede disfrutar en mayor o menor medida de cada uno de ellos.

El problema radica en los jugadores que, después de tantos videojuegos y años de espera, esperan la resolución a las incógnitas que se plantearon. Literalmente el juego solo desarrolla su historia original en el principio (ya visto en la recopilación 2.8 Final Chapter Prologue con el nombre de KH 2.9) y en el tramo final característico.

Durante el viaje por los distintos mundos Disney, no se deja ver apenas un atisbo de historia relacionada con los personajes principales. La búsqueda iniciada del poder del despertar que necesita Sora para derrotar a Xehanort, se frustrada en cada mundo dejando una suerte de ensayo prueba y error hasta que, en el inicio del desenlace, se resuelve este problema de forma bastante gratuita. Lo mismo ocurre con la búsqueda de Riku y Mickey que llevan a cabo para encontrar a Aqua en el reino de la oscuridad.

Lo único que mantiene la conexión entre los mundos Disney y la historia original de KH, son los antagonistas que hacen una breve aparición dentro del mundo, planteando un problema y dejando a un sincorazón para que avance el conflicto que se resolverá internamente y de forma cerrada dentro del mundo (salvando a Luxord, un antagonista que adquiere mayor papel, relevancia e interacción con el mundo en el que aparece). Más o menos de la misma forma que se planteaba en su anterior entrega DDD.

Esta estructura puede frustrar al jugador que intente ver desarrollo final puesto que no hay incentivos que ayuden a atraparlo. Un caso bastante claro de cómo se hizo de una forma más correcta, es con el evento del ataque de los sincorazón en Bastion Hueco ocurrido en Kingdom Hearts 2. Este evento suponía un avance considerable para la historia en donde se creaban los momentos más intensos del videojuego justo a mitad del mismo. Con esto se conseguía crear una motivación para el avance de la trama y un punto de inflexión, con nuevas incógnitas, nuevos objetivos, y la sensación de haber progresado en la historia de forma considerable de una forma espectacular por la épica del momento. La ausencia de estos incentivos para dejarlos en el tramo final, da lugar a explicaciones apresuradas, desinterés a mitad del videojuego y plot-twist sucesivos que desorientan al jugador.

 

Menos puede ser más

Pasando a uno de los aspectos más llamativos dentro de la saga ya que, en cada juego se ha experimentado con las mecánicas y la jugabilidad, dejando un abanico muy interesante que deja servida la cuestión de cuál es mejor. En Kingdom Hearts III, se han escogido mecánicas de anteriores entregas y se han añadido nuevas, como ya se ha mencionado con anterioridad.

Se puede observar la mecánica de acróbata implementada en DDD pero esta vez de una forma menos llamativa, los golpes finales tras los combos que varían según se haya utilizado un comando u otro implementado en KH BBS 0.2, el menú de comandos propio de KH 2, el ataque de Tino procedente de KH BBS, etc. Como novedad, Kingdom Hearts III cuenta con añadidos muy interesantes como la posibilidad de poder llevar 3 llaves espada, las cuales, se podrán cambiar con solo un botón y en un instante para adaptarse mejor a cada situación durante los combates. Estas llaves también poseen la habilidad de transformarse de formas variopintas que dan lugar a ataques devastadores.

La fórmula RPG se encuentra más presente en cuanto al equipo se refiere, ya que se podrá subir de nivel las distintas armas si se coleccionan los materiales necesarios. Cada llave pertenece a uno de los 3 grupos en los que se pueden clasificar: Llaves espadas centradas en la magia, en la fuerza física o bien en mantener un equilibrio. Esto, junto a la decisión que se toma al principio relacionada con el rol que el jugador está interesado para Sora, da pie a llevar una mejor estrategia en el combate. O en eso quedaría si Sora no contase con toda esta gama de ataque más otros que comentaré a continuación.

La jugabilidad de Kingdom Hearts III sufre de una sobresaturación de habilidades y mecánicas que hacen que ningún enemigo sea rival para Sora en ningún momento. Uno de los ejemplos más representativos son las atracciones. Invocaciones de distintas atracciones que sirven a modo de ataque especial y que cada una tiene su mecánica distintiva. El problema con estos ataques especiales, es que surgen esporádicamente sin motivo aparente y con más frecuencia de la que debería, ya que son ataques tan poderosos que inclinan la balanza hacia el jugador en cuestión de un par de segundos.

A pesar de tener una base sólida y variada de ataques, combos y habilidades con las que ya se servían los títulos principales para poder derrotar a los distintos enemigos, se les añaden mecánicas de anteriores entregas y elementos que hacen que en todo momento se pueda formar un apocalipsis de daño desde el inicio del juego. Esto diluye la estrategia y el uso de recursos drásticamente. Aún se conserva la puesta en escena de diferentes tipos de enemigos para que el jugador piense a cuál atacar primero, de cual protegerse, etc, sin embargo, lo mencionado anteriormente hace que este tipo de estrategia sea poco práctica cuando se pueden eliminar rápidamente con las diferentes habilidades del protagonista.

Este suceso también se expande con los jefes incluso en su dificultad más alta actualmente. Si bien la dificultad no es un factor determinante, sí que es un elemento a tener en cuenta que juega un papel muy importante en la jugabilidad. Contando con mecánicas interesantes, variadas, divertidas y pulidas, Kingdom Hearts III peca de saturar el catálogo de ataques con los que puede contar el jugador, llevando incluso a la negación de ciertos ataques en pos de una experiencia más desafiante, ya que al principio es interesante y divertido ver y descubrir todo lo que tiene que ofrecer, pero a la larga, puede llegar a cansar el ganar con tan solo un par de ataques.

Una belleza embriagadora

Si algo ha enamorado a todo el mundo es que Kingdom Hearts III es uno de los videojuegos más bonitos de la generación. El uso de Unreal Engine 4 para recrear los mundos de Disney, es simplemente impresionante. Algunos se pueden ver incluso mejor que en su formato original y ciertos mundos como por ejemplo el de Piratas del Caribe, son una maravilla, llevando al siguiente nivel la adaptación y solucionando el problema que acarreaba KH 2 con este mundo, como el impacto que tenía el contraste entre los personajes de la película y los protagonistas del videojuego. Partículas y luces por doquier hacen que los combates sean un espectáculo maravilloso, teniendo sorprendentemente, un buen rendimiento. La banda sonora por otra parte, sigue teniendo temas muy disfrutables, aunque no tan inspirados como en otras entregas, puesto que ha habido un reciclado en varias ocasiones de temas ya presentes en la saga.

Conclusión de Kingdom Hearts III

Kingdom Hearts III es una experiencia muy ambigua que llevará a jugadores a amarlo u odiarlo. Aquellos que busquen una aventura entretenida, un paseo con los diferentes mundos Disney deleitándose con la ambientación tan maravillosa que ofrece con ayuda de sus gráficos y banda sonora, encontrarán una experiencia mágica e inolvidable. Sin embargo, para aquellos que lleven esperando todos estos años una resolución a la altura, combates frenéticos jefes desafiantes como los de la organización XIII, Sephiroth, el Titán de Hielo en el coliseo, Consciencia Latente… No encontrarán más que lo dicho anteriormente. Para bien o para mal, este arco se cierra y con él la espera. Si ha merecido la pena dependerá del punto de vista de cada uno y de qué relación tenga con la saga. Quizás con otras manos en la dirección Kingdom Hearts III nos podría haber contado de una forma más evidente y menos apresurada todo lo que tenía que decir, pero esta es la conclusión de una historia mágica y un viaje que dejará huella en la industria de los videojuegos.

Kingdom Hearts III
7.5
Kingdom Hearts III
The Good
  • Gráficos
  • Rendimiento
  • Trato con los mundos Disney
  • Variedad de mecánicas y minijuegos
  • Espectacularidad
The Bad
  • Historia cogida con pinzas
  • Saturación de elementos en el combate
  • Mala dirección y estructura
  • Personajes planos
  • Muy Bueno
    7.5
Categorías
AnálisisPlayStation 4Xbox One

Apasionado de los videojuegos, lector empedernido, escritor amateur y Draenei guerrero armas

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