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Leisure Suit Larry: Wet Dreams Don’t Dry, tan picante como siempre. Análisis PS4

Larry, el personaje más salido de todos los tiempos, quiere conquistar el siglo XXI en su nueva entrega Wet Dreams Don't Dry.

Seguro que has oído hablar de Larry Laffer. Es un caballero alto, fuerte, con un rostro cincelado y dote natural para encandilar a todo el que se cruza en su camino… o eso es lo que él diría de sí mismo. En realidad, Larry es un tipejo corriente, escuchimizado y un poco molesto que tuvo su escaso momento de gloria a principios de los 90. Después de dar la nota allá por donde fue, de pervertir mentes jóvenes y de protagonizar algunas aventurillas, el malnacido desapareció sin dejar rastro. Casi treinta años más tarde, ha decidido hacer acto de presencia para vivir una nueva aventura gráfica junto a los jugadores menos impresionables. El obsceno y libidinoso personaje está de vuelta en pleno siglo XXI, las cartas de amor picantes, los anuncios del periódico y su línea erótica de confianza han dado paso a una infinidad de herramientas digitales diseñadas para obtener puro placer. Larry podría hacer arte con esto si supiera usarlo… ¿verdad? He aquí el problema.

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¿De qué va todo este lío?

Resulta que alguien ha estado experimentando con el bueno de Larry o quizás simplemente hayan sido los extraterrestres, el caso es que esa alcantarilla que veis ahí arriba ha sido la entrada del zulo donde estaba encerrado nuestro enclenque amigo desde el siglo pasado. Por circunstancias que se están investigando, el señor Laffer ha conseguido alcanzar la superficie y se ha dado de bruces con un mundo que le es totalmente desconocido. Luces de neón, revolucionarias tecnologías como ese bloque de metal que brilla y hace soniditos – y que más tarde conocería como teléfono móvil – o incluso personas que se relacionan a través de ondas invisibles conocidas como «uifi». Las mujeres ya no le miran a los ojos, ahora solo quieren grabar situaciones estúpidas para meterlas en ese cacharro o fotografiar únicamente productos artesanales como la cerveza casera de Lefty’s. Todo parecen desventajas… todo menos eso del «timber».

Desde ese crítico descubrimiento, nuestro protagonista se pondrá manos a la obra para ser el número uno en la aplicación que permite contactar con gente de la ciudad con tan solo deslizar el dedo, no penséis mal. Cada conquista animará al inteligente algoritmo a puntuar la calidad como amantes de los implicados, teniendo en cuenta diversas métricas muy importantes que la compañía desarrolladora Prune nunca ha revelado. Si Larry alcanza el nivel 90, podrá tener una cita con la sexy y sofisticada Faith, asistente personal del creador de la compañía y una mujer con caracter. Quizás este sea uno de los objetivos más complicados a los que el jugador haya tenido que hacer frente en todos sus años de experiencia, pero a pesar de la dificultad extrema – Larry no es precisamente un dandy – el camino puede resultar travieso y divertido.

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A ver esos datos interesantes

Hacía más de 30 años que los jugadores no podían disfrutar de una aventura gráfica protagonizada por Larry Laffer. Después de 8 juegos y sus remakes, revisiones y remasterizaciones, el personaje necesitaba un descanso para volver a conquistar al público, ahora de otro siglo. Aunque Wet Dreams Don’t Dry salió en 2018 para PC, su salto a consola se ha producido recientemente y es un hecho novedoso, porque pocas veces se puede disfrutar de este género con un mando en la mano. Su metodología no ha cambiado mucho: sigue utilizando palabras con tintes sexuales, sigue obsesionado con la anatomía femenina y sigue teniendo que resolver puzles explícitos. Hay cosas que no cambian.

Su jugabilidad es bastante sencilla y fiel a los clásicos. Basta con pasar el cursor por encima de ciertas zonas del mapa para descubrir un objeto o interactuar con él. Larry tiene ahora algunas opciones extra que se desbloquean cuando adquiere su primer teléfono móvil. Llamar a un taxi para ahorrar largas caminatas, utilizar las redes sociales para inmortalizar sus mejores momentos y, por supuesto, la famosa aplicación «Timber» que le permitirá cumplir todos sus sueños. El inventario también se ha diseñado de forma habitual, pudiendo abrirse para combinar cosas en su interior, aunque para hacer la experiencia más sencilla en consolas, se ha habilitado un pequeño espacio de selección de item por el que van rotando todos ellos con tan solo apretar un botón. Así, elegir un objeto para utilizarlo en el entorno será mucho más rápido que si el jugador tuviera que abrir el inventario, seleccionarlo y enviarlo fuera.

La dificultad, más que por tema de jugabilidad, se incrementa debido a la falta de sentido común del personaje y a la irracionalidad de algunos de los puzles, algo sin lo que el juego perdería la gracia, todo sea dicho. En ocasiones habrá que utilizar la técnica de probar «a ver qué pasa», aunque aparentemente esos dos objetos no tengan nada que ver entre sí. Los resultados dentro de Leisure Suit Larry a menudo suelen ser sorprendentes. Sin duda, esta nueva entrega de la saga busca el disfrute de los más antiguos aventureros y de los nostálgicos de aquellos años donde Monkey Island era el triple A del momento. A pesar de que los desarrolladores que se han ido haciendo cargo del personaje hayan variado en el tiempo, la esencia de Larry sigue intacta en cada uno de los diálogos y escenarios que aparecen en esta última aventura.

A pesar de que estos videojuegos siempre han tenido una inclinación hacia el machismo por su tratamiento de la mujer como meros objetivos del personaje, esta actualización no solo ha rebajado algo su tono incluyendo también presas masculinas, si no que ha otorgado algo más de personalidad a cada uno de los implicados y ya no son simplemente «esas a las que Larry tiene que tirarse». El foco se ha puesto con más énfasis en realizar una crítica sobre los estereotipos de la vida actual: hipsters, rockeros, adictos al gimnasio… Todos ellos tienen su momento de ironía dentro de los diálogos y la historia.

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Esto ha sido realmente divertido

Antes de comenzar la partida, el videojuego intentará comprobar la edad aproximada que tiene el jugador. No solo es una forma de advertir del contenido que se va a encontrar próximamente, nada adecuado para niños, si no también una manera de rendir homenaje a aquellas preguntas que se introducían en los juegos de antaño como medidas anti piratería. Es recomendable no saltarse este paso, pues de ser superado saltará un trofeo desbloqueado, aunque hay que saber que no es tan sencillo superarlo. Las preguntas que aparecen en pantalla son complejas, algunas orientadas a un público que vivió los 80 y los 90 y se familiarizó con la jerga y la cultura popular de aquel entonces. Algunas de las cuestiones que podrás encontrarte serán: ¿Cómo se llamaba el perro de la familia de Matrimonio con hijos? ¿Cuál es el nombre real de Spike en Buffy Cazavampiros? Quizás, cuando lleves cuatro o cinco intentos y hayas probado incluso a decir que eres menor de edad por si así se simplificara el reto, Google será tu único y fiel aliado.

En definitiva, Leisure Suit Larry: Wet Dreams Don’t Dry es un juego recomendable para el público adulto que busque algo diferente. Diversión, risas y momentos picantes asegurados, también ciertos retos de dificultad y una ambientación original que es fielmente apoyada por la banda sonora. Una concepción clásica adaptada a consolas con una duración más que aceptable y una historia sencilla, pero efectiva.

Política de notas Game It

Leisure Suit Larry: Wet Dreams Don't Dry
7
Leisure Suit Larry: Wet Dreams Don't Dry
The Good
  • Larry sigue siendo un personaje icónico
  • La originalidad del objetivo
  • Los entornos decadentes y llenos de lujuria
The Bad
  • Mecánicas algo repetitivas
  • Muy bueno
    7
Categorías
AnálisisPlayStation 4

Periodista, ilustradora, diseñadora y marketing manager. Amo las buenas historias por lo que disfruto jugando, leyendo o simplemente escuchando. Crecí en un cibercafé siendo la única chica que comandaba un equipo en Counter Strike y en soledad, recorriendo las costas de Monkey Island y el mundo de Baldur's Gate.

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