Mando Xbox Series X/S. Análisis y experiencia de uso

Probamos y analizamos el Carbon Black el mando Xbox Series X/S que continúa el legado de Xbox One sin demasiados cambios....

Hoy vamos a analizar y a hablaros en profundidad de una de las últimas armas que Microsoft ha puesto en nuestras manos, y es que ya llevamos un tiempo jugando con Xbox Series X/S y va siendo hora de hablar de su mando, una versión un tanto continuista con respecto a la anterior generación que tan buenas palabras se llevó por parte del público. Este nuevo mando parece que no tiene demasiadas mejoras pero si hay algunas cosas que son dignas de mención.

Antes de comenzar, agradecer a la marca la confianza depositada en nosotros para realizar este análisis.

Unboxing

Microsoft ha optado por un empaquetado muy sencillo, donde predomina el color blanco para hacer contraste con el negro del mando, ya que estamos analizando el Carbon Black. En su parte delantera podemos ver una imagen de este mientras que en la trasera nos muestran sus principales características.

Una vez abrimos la caja ya vemos de primera mano el mando, el cual viene protegido en un molde para evitar golpes. Además nos trae una tarjeta con 14 días de Xbox Ultimate Game Pass.

Para poder con todo lujo de detalles el mando así como conocer nuestra opinión sobre él, os dejamos a continuación un vídeo análisis donde también podéis escuchar cómo suenan sus botones.

Mando Xbox Series X/S

Comenzando por su diseño externo, vemos que efectivamente los cambios no son muchos en esta faceta, y es que tenemos un mando un poquito más redondeado que en la generación anterior, con líneas más suaves, pero que conserva las buenas sensaciones que nos dio a los jugadores, siendo uno de las formas más imitadas en la pasada generación por compañías tan reconocidas como Nacon o Razer, entre otras.

Una vez lo tenemos en las manos y comenzamos a jugar lo cierto es que las diferencias empiezan a aflorar y es que anteriormente teníamos materiales algo resbaladizos en ciertas partes del mando, como podía ser la propia cruceta o los gatillos.

Ahora todo el mando ha sido diseñado pensando en tener un agarre superior, contando con sus dos principales zonas de agarre con una zona por puntos mucho más pronunciada, las cuales también se pueden ver en los gatillos, lo que hace que sea mucho más complicado que tengamos problemas a la hora de que se nos escape alguno de la mano.

La cruceta, además de estar completamente rediseñada para un formato más cómodo y que nos ofrecerá una sensibilidad mayor en cuanto a las direcciones que estamos pulsando, también ha visto sus materiales cambiados a unos más rugosos y que nos ofrecerán más control sobre ella, lo que nunca está de más.

Los botones no han sufrido demasiados cambios y es que Microsoft está claro que ha cumplido la política de no cambiar demasiado lo que funciona bien. Con una experiencia muy parecida con la anterior generación, todos funcionan perfectamente y no hay ningún pero que podamos ponerle en ese sentido. Lo que sí que nos ha encantado como ya hemos dicho es la cruceta, que funciona a la perfección y tiene ese toque mecánico, pero que por desgracia hoy en día ya casi no se utilizar en los juegos por lo que tampoco vamos a poder exprimirla demasiado. El botón para realizar capturas de pantalla o de vídeo también nos permitirá ahorrarnos tiempo si somos de los que hacemos muchas fotos, pero tampoco es que sea nada del otro mundo.

Donde tampoco encontramos demasiados cambios es en los sticks y esto es una pena ya que un poco de altura nos hubiera hecho ganar algo de sensibilidad a la hora de utilizarlos. Sus materiales de construcción siguen siendo buenos y no parece que se vayan a ir gastando con el paso del tiempo, lo que siempre es de agradecer. En cuanto a las conexiones la principal novedad está en su parte delantera y es que abandonamos el mítico conector USB de la anterior generación y ganamos un USB tipo-C, adecuándose al estándar más actual. Esto puede parecer una tontería pero conviene recordar que el mando no incluye el cable por lo que vamos a necesitar usar uno que tengamos en casa, por lo que se vuelve importante que sea lo más universal posible, valiéndonos el del cargador del móvil por ejemplo. El resto de conexiones se mantienen exactamente igual, trayéndonos un jack de 3,5 mm. y el conector para añadirle el dispositivo que nos permitirá mutear el micrófono o varior el volumen cómodamente, siendo compatible con el de Xbox One.

Los gatillos han ganado en ligereza y se pulsarán con cierta facilidad extra, lo que ya dependerá de cada uno y sus gustos ya que esto puede favorecer la respuesta en shooters, pero tambíen nos puede dar algún que otro miss click.

En esta ocasión vemos que el mando está acompañado por un software de gestión que podremos descargar en Windows 10 y que nos mostrará el mando, dejándonos configurar algunas funciones bastante básicas. Realmente es de agradecer este añadido, aunque el programa es tan básico que no vamos a poder pasar de variar las funciones de algunos botones, cambiarlo a modo zurdo o invertir los ejes de los sticks. Eso sí, da igual que nuestro PC tenga posibilidad de conectarlo mediante Bluetooth o no, el software de gestión nos va a exigir que lo conectemos de manera cableada para su actualización y primera conexión, por lo que se torna todavía más importante lo de tener un cable USB tipo-C por casa.

Conclusiones

Microsoft ha querido no tocar demasiado algo que funcionaba bastante bien y nos ha dado un mando de nueva generación totalmente continuista y que nos va a ofrecer pocas novedades. Si bien es cierto que el mando ha mejorado en casi todas sus áreas, como por ejemplo ganando en agarre en muchos de sus puntos como los gatillos o la cruceta, nos da la sensación de que no hay la suficiente diferencia para poder decir que tenemos en las manos una nueva generación. Esto no es nada nuevo y viene pasando tras varias consolas, ya que últimamente las principales novedades las vamos a encontrar en la potencia gráfica y poco más, pero ya va siendo hora de que nos volvamos un poco más exigentes. También seguimos teniendo un mando que nos llega a pilas de base, dejando al gusto del usuario si quiere comprarle una batería específica, algo que va a tener que comprar de nuevo ya que tampoco va a ser compatible con las de Xbox One al cambiarse la posición de los enganches, creándonos un gasto extra.

Así, tenemos un muy buen mando, sumamente cómodo de utilizar y que nos permitirá muchísimas horas de disfrute, especialmente porque se ha mejorado la autonomía y tenemos muchas más horas de uso si utilizamos una batería o sacará un mayor provecho a las pilas, pero que es algo que no varía en nada con lo que teníamos antes, quedándose a las puertas de dar un auténtico salto a la nueva generación. Aquí ya queda al gusto de cada uno juzgar si de verdad Microsoft debería haberse arriesgado como ha intentando Sony o buscar un camino más sencillo para crear una mayor base como parece que ha querido hacer.

Por todo esto y lo anteriormente mencionado, le otorgamos los galardones de recomendado y diseño. Podéis encontrarlo en Amazon.es a un precio recomendado de 59,90, recordándoos de que no incluye cable USB Tipo-C ni batería, solo las pilas y un código de 14 días para Ultimate Pass.

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Apasionado del mundo de los videojuegos, cine, música, rol, literatura... todo lo que tenga que ver con la creatividad. Escritor frustado con sus propios guiones.
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