Ni No Kuni Remastered Game It

Ni No Kuni Remastered: La ira de la bruja blanca. Análisis PS4

La gran historia del primer Ni No Kuni llega remasterizada a PlayStation 4 con magia, acción y personajes entrañables.

La aventura de Ni No Kuni comenzó en 2011 cuando fue lanzado para Playstation 3 y considerado un título de referencia dentro del género JRPG. Aunque ha sido desarrollado por Level-5, la participación del estudio Ghibli contribuyó a su popularidad y a otorgar a personajes y diseño un estilo inconfundible incluso para los que nunca jugaron. No falla, un fotograma aleatorio de Ni No Kuni Remastered: La ira de la bruja blanca recuerda inevitablemente a películas como Mi vecino Totoro o El viaje de Chihiro por el trazo y la concepción de sus seres animados y por los entornos dignos de un cuento de hadas. Tal fue su éxito, que en 2018 vio la luz su segunda parte, El renacer de un reino, una historia ambientada en el mismo mundo, pero con un arco y unos protagonistas completamente diferentes.

Para que los jugadores actuales puedan disfrutar de la primera parte, la desarrolladora QLoc se ha encargado de mejorar el apartado gráfico y adaptarla a la actual generación. Ahora se puede disfrutar del videojuego a una resolución de hasta 4K a 30 FPS y de 1440p a 60 FPS en PlayStation 4 y PC, aunque, en Nintendo Switch, se ha realizado un port manteniendo las prestaciones del original en 720p a 30 FPS. Independientemente de la ampliación técnica, las imágenes gozan de un mayor brillo, colorido y nitidez, algo que ayuda a que el universo de Ni No Kuni luzca aún más bello.

¿De qué va?

La historia sigue la vida de Óliver, un joven que lleva una vida normal y corriente en la ciudad de Motorville. Su rutina es la de cualquier adolescente que debe ir al colegio, hacer los deberes y, de vez en cuando, salir a jugar con sus amigos. El comienzo del videojuego se emplaza en la visita del protagonista a la zona comercial para realizar algunos recados, aquí se encuentra con su vecino y compañero de peripecias, Phillip, que le propone una nueva travesura para esa misma noche: ha terminado de construir un coche de carreras y lo guarda en su garaje, no pueden esperar más para probarlo y darse una vuelta a toda velocidad.

Lo que a Óliver le parece una idea peligrosa y nada aconsejable, pronto empieza a resultarle atractiva por la insistencia de su amigo y por la emoción de verse subido en ese bólido. Aunque sea un chico bastante responsable, no deja de ser un adolescente deseoso de vivir experiencias y saltarse las normas de vez en cuando. Con la decisión tomada, esa misma noche, cuando se cerciora de que su madre se irá a la cama pronto porque le espera un duro día cuando amanezca, sale por la puerta de su chalet y se interna en la noche de Motorville.

Nada más llegar a casa de Phillip algo raro empieza a suceder: una niña de cabello verde le aconseja con insistencia que no se suba al coche, pero Óliver piensa que es producto de su imaginación y no comprende nada, así que pesa más la determinación de su amigo, que le planta el artesanal vehículo en la cara. El protagonista pisa el acelerador producto de la emoción del momento, pero la máquina no está preparada para tanto rozamiento y pierde la rueda en el trayecto, provocando que el chico salga disparado a un profundo río.

La madre de Óliver, que se había dado cuenta en plena noche que su hijo no estaba en casa, lo encuentra ahogándose y pidiendo auxilio, así que se lanza sin dudar a rescatarlo. Con el vecindario alarmado y ya en tierra firme, la mujer se desploma y fallece a causa de una dolencia cardiaca que arrastraba desde hacía tiempo. El protagonista de derrumba de la peor forma: no quiere salir de su habitación, no quiere comer y solo piensa en volver atrás. Su estupidez ha provocado un terrible hecho y no ve manera de seguir adelante.

Cuando toca fondo, una criatura pequeña y traviesa aparece donde antes estaba su peluche favorito. Drippy, que se presenta como un duende, le cuenta que lleva atrapado en el juguete muchos años por culpa de un malvado mago, Shadar, y que su mundo está en peligro. Óliver es la única esperanza para salvarlo, porque es puro de corazón y, además, todos los seres de Motorville están conectados con otros de este nuevo lugar. Con esta premisa, el protagonista se da cuenta de que su madre sigue viva en el universo de Drippy, en forma de la Gran sabia Alicia, así que le cuesta menos aceptar la propuesta de su inesperado amigo, con la promesa de que salvará a su madre y, de paso, echará una mano a los que le piden auxilio.

¿Cómo es la jugabilidad?

En cuanto Óliver deja atrás Motorville y se interna en el mundo de Drippy, empiezan a saltar numerosos tutoriales de todo lo que el jugador puede realizar. Muy al estilo del segundo videojuego, las funcionalidades se dividen en opciones para el combate, magia, inventario y amigos y compañeros. Los enfrentamientos con las criaturas comienzan cuando estas detectan la cercanía y se lanzan a atacar o si el protagonista es el que las pilla desprevenidas desde atrás, lo que le permitirá atacar primero. Aunque no sean combates por turnos al uso, sí que hay cierta temporalidad, donde primero se elige acción o se espera a que el enemigo lo haga y después se sigue escogiendo o se defiende, dependiendo de las necesidades.

En El renacer de un reino, bastaba con apretar ciertos botones para lanzar hechizos, posicionarse o pegar mamporros, en esta primera parte, son pequeños bocadillos en la parte inferior los que permiten participar en la lucha. Un método igual de efectivo, pero algo más lento, que da sensación de incrementar la dificultad. También este efecto está reforzado porque solo se puede atacar con un personaje al mismo tiempo, algo que no ocurría en la continuación, donde aunque se manejara al principal, el resto participaban, aunque esto variará cuando se vayan uniendo compañeros de viaje.

Ahora se puede escoger entre combatir con el propio Óliver o con unas pequeñas criaturas llamadas Unimos, con características y habilidades diferentes, que se van uniendo a lo largo de la partida. Algo así como lo que serían los fofis en la segunda entrega y, al igual que estos, se pueden cuidar, mejorar y subir de nivel para convertirlos en verdaderas máquinas de atacar. El único problema es que no cuentan con una barra de vida propia y todo el daño que reciban, lo acusará también el protagonista, por lo que es importante ir cambiando de combatiente cuando se le agoten las fuerzas al anterior o cuando no esté resultando demasiado efectivo.

En medio de toda esta vorágine, a las acciones de atacar, defenderse, o utilizar algo del inventario, se le añade el uso de los hechizos que se van aprendiendo a lo largo de la historia y que serán cada vez más dañinos. Cada Unimo a su vez, cuenta con sus propios lanzamientos que pueden ir desbloqueando conforme suben de nivel, estos también verán reforzadas sus habilidades si se les alimenta con diversas golosinas que Óliver puede encontrar por el mapa o en los cofres dispuestos a lo largo de los escenarios.

Dejando a un lado las opciones específicas, el videojuego está concebido como un JRPG clásico con una historia principal y diferentes misiones secundarias o recados por parte de los NPCs. Además, hay un objetivo que cabalga entre ambas, la necesidad de encontrar personas con exceso de entusiasmo para dárselo a las que han sido descorazonadas por parte de los villanos de la historia. Es una parte bastante amplia y entretenida del juego, pues hay diferentes tipos de entusiasmo y detectar a quienes lo poseen depende de un pequeño radar en el mapa y un haz de luz que desprenden los portadores.

¿Merece la pena jugar a Ni No Kuni Remastered?

Además de la mencionada mejora en la resolución, es importante destacar la duración del videojuego, que se alarga más de 40 horas y que se puede extender mucho más si el jugador se dedica a explorar cada rincón del mundo. También si se orienta a conseguir todos los Unimos y mejorarlos al estilo Pokémon se amplia la experiencia y resulta realmente divertido. En general, Ni No Kuni Remastered cuenta con tal variedad de acciones que resulta tan entretenido como su segunda entrega. Un título recomendable para los amantes de los juegos de rol, pero también para los que disfrutan con las historias sencillas y propias de los cuentos. A diferencia de muchos JRPG, las opciones que se nos dan en este juego no son para nada enrevesadas, no hay gigantescos árboles de habilidades, ni un sin fin de mecánicas en combate, está todo orientado a disfrutar de la historia y divertirse sin demasiados quebraderos de cabeza.

Pero no se puede hablar de Ni No Kuni y no mencionar su increíble y preciosa banda sonora. La música que acompaña esta historia es una de las grandes maravillas que ha dejado el mundo de los videojuegos, una melodía que incrementa la sensación de magia y fantasía y que se vuelve completamente reconocible apartada de su contexto. Junto a ella, el original diseño de personajes y escenarios, el tono épico de su trama y la variada jugabilidad, hacen de este título una experiencia más que recomendada para todos aquellos que no tuvieron la oportunidad de vivirla en su origen. Para los que disfrutaron de El renacer de un reino, este no defraudará, y para los que aún no se han sumido en el universo de Ni No Kuni… ya están tardando.

 

Ni No Kuni Remastered
9
Ni No Kuni Remastered
The Good
  • Personajes e historia entrañables
  • Jugabilidad variada y entretenida
  • Coleccionismo de criaturas
  • Banda sonora inolvidable
The Bad
  • Interfaz de combates algo lenta
  • Impresionante
    9
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AnálisisPlayStation 4

Periodista, ilustradora, diseñadora y marketing manager. Amo las buenas historias por lo que disfruto jugando, leyendo o simplemente escuchando. Crecí en un cibercafé siendo la única chica que comandaba un equipo en Counter Strike y en soledad, recorriendo las costas de Monkey Island y el mundo de Baldur's Gate.

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