Rad Rogers Radical Edition. Analisis Nintendo Switch

Los 90 llegan a Nintendo Switch

Estamos de vuelta en Game It con nuestra querida Nintendo Switch y sus magníficos indies. En esta ocasión nos toca rememorar Rad Rogers: World One, un juego que llegó a PS4 y Xbox One hace un año, y que hace tan solo unos días aterrizó en la híbrida de la gran N.

Ahora desembarca en Switch con su Radical Edition, la cual incluye unos cuantos e interesantes añadidos que nos tendrán con la consola en las manos una buena cantidad de horas, disfrutando de la obra de los chicos de Interceptor Entertainment.

Un héroe en miniatura

Si bien la historia no es un elemento imprescindible en este Rad Rogers, si se nos muestra un pequeño contexto introductorio. Rad es un chico travieso e irreverente que tras quedarse dormido jugando a su consola. Al despertarse, de repente, surge un vórtice y es absorbido por su televisor, donde se encuentra a sí mismo como la estrella de su propio videojuego.

Allí conocerá a Dusty, la versión robótica de su propia consola, tan extravagante y canalla como el propio Rad. Ahora, con su destino unido, tendrán que salvar a los habitantes de la jungla y restaurar el árbol viejo como guardián de la tierra.

Toda la aventura está plagada de humor absurdo, bromas subidas de tono y mucha sangre. En definitiva, una actitud muy adulta para un juego que podría parecer infantil. Eso sí, todo esto se puede controlar incluso antes de empezar, y es que podremos decidir si queremos una versión menos fuerte.

Un regreso a los 90

Nada más comenzar ya tendremos claro que este Rad Rogers bebe abiertamente de títulos de hace dos décadas, sobre todo de Jazz Jackrabbit, creado por Arjan Brussee y Cliff Bleszinski, desarrollador de Gears of War. Además, es inevitable encontrar importantes similitudes con juegos míticos como Metal Slug o Contra.

Estamos ante un título de plataformas y disparos en 2D repleto de acción, que combina momentos frenéticos con otros más calmados y precisos. A todo esto se le añaden las fases en las que controlamos a Dusty, una especie de laberintos que tendremos que recorrer de un punto A a un punto B.

El objetivo de los niveles se basa fundamentalmente en recoger las cuatro piezas obligatorias para que se den por finalizados. Para ello tendremos que saltar y matar, además de ir cogiendo power-ups en forma de armas que tienen un uso limitado. Además de esto tenemos una especie de puñetazo contundente, el cual consume energía, pero también tiene un poder devastador.

El mayor problema que vemos es la linealidad y lo repetitivo del juego. Más allá de pequeñas modificaciones entre niveles, los enemigos, los bosses y sus mecánicas son demasiado similares, haciendo que a la larga se pueda hacer cansino.

Como detalle, entre niveles podemos encontrar una especie de “bonus” o añadidos que, a pesar de estar totalmente descontextualizados con el resto de la aventura, suponen algo de variedad. Estos van desde pinballs, juegos de memoria, de captura, o de saltar, que no son la revolución, pero al menos dan airillo fresco.

Respecto a la dificultad, si eres un experto del género no te supondrá reto alguno más allá de los puntos de control distantes entre sí. Por lo que en unas 4-5 horitas lo puedes tener resuelto. Si por el contrario eres un jugador más ocasional, morirás unas cuantas veces por nivel, lo que va a alargar el título 2 o 3 horas más.

Esta Radical Edition que aterriza en Nintendo Switch incluye unos elementos la mar de interesantes. A los personajes que ya teníamos ahora se les unen Lo Wang (de Shadow Warrior) y Duke Nukem, cuyo doblador es la voz de nuestra consola Dusty, por lo que tenemos al bueno de Duke por partida doble.

Además de esto contamos con un nuevo mundo totalmente creado de cero. Sin embargo, lo más reseñable es la inclusión de un modo de juego para dos jugadores, que nos permite disfrutar del título tanto de forma cooperativa como versus.

Diseño canalla y colorido

Uno de los aspectos más destacados de este Rad Rogers es su apartado gráfico, realmente bueno tratándose de un juego indie. Tiene color, tiene brillo y tiene un diseño la mar de cuidado, y es que no se le pueden poner prácticamente pegas al trabajo de los chicos de Interceptor Entertainment.

A nivel sonoro pues un poco más de lo mismo bien implementado, buena BSO y sin problemas de ningún tipo. Además, el trabajo que se ha hecho con la traducción y la localización es digno de mención, y más en in juego tan desenfadado y con tanto insulto gratuito.

Técnicamente, como es normal, en modo portátil vemos un notable bajón respecto a verlo en el dock, sin embargo, no resulta para nada una experiencia negativa en absoluto, sino que es muy de agradecer poder disfrutarlo así allá a donde vayamos. Además, hemos visto algún pequeño bug y algún control que no funciona al 100%, pero tampoco supone un problema demasiado notable.

Conclusiones Rad Rogers Radical Edition

El título de Interceptor Entertainment desembarca en Switch provocando ni más ni menos que las mismas sensaciones que vivimos en su día cuando llego a PC, PS4 y Xbox One. Un título sólido, entretenido, desenfadado y que nos trae grandes recuerdos de antaño.

Sin embargo, esas sensaciones también son de un juego repetitivo, plano y lineal que, aunque es divertido y desafiante, pasadas las horas termina por sumirnos en cierto tedio. También es verdad que estamos ante una aventura corta, por lo que tampoco es algo gravísimo.

En definitiva, Rad Rogers Radical Edition es un título muy a tener en cuenta si no lo has jugado en otras plataformas y quieres disfrutarlo allá donde vayas. El problema es que su precio es de 29,99€ tanto en su edición física como digital, lo que sin duda le resta atractivo sino te llama muchísimo la atención de primeras.

Políticas de notas de Game It. 
Rad Rogers Radical Edition
7
Rad Rogers Radical Edition
The Good
  • Divertido y desenfadado
  • Apartado gráfico muy cuidado
  • La traducción y la localización
The Bad
  • Repetitivo
  • Corto para su precio
  • Muy bueno
    7
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