Samsung Galaxy Note 10+ , review en español en 2020

Hoy venimos con una review algo excepcional, y es que este Samsung Galaxy Note 10+ dista mucho de ser un lanzamiento reciente. De hecho, su relevo está a puntito...

Hoy venimos con una review algo excepcional, y es que este Samsung Galaxy Note 10+ dista mucho de ser un lanzamiento reciente. De hecho, su relevo está a puntito de llegar al mercado. No obstante, hay un gran número de usuarios (entre los que me incluyo) que optan por adquirir terminales de gama alta con cierto tiempo en el mercado, consiguiendo así un producto sumamente Premium, más maduro y asentado y con unas prestaciones nada desdeñables. Por eso, y dado que el precio del terminal caerá en picado tras el lanzamiento de su sucesor, hemos optado por traeros esta review de cara a una posible caza de gangas.

Antes de comenzar, agradecemos a Samsung el préstamo del terminal para su review.

Especificaciones técnicas

Comenzamos dando un repaso a la ficha técnica del Samsung Galaxy Note 10+, comenzando por una pantalla de 6.8” Dynamic AMOLED con una desolución de 3040 x 1440 píxeles, densidad de 498 ppp y HDR10+. El Procesador, un Exynos 9825, nos llegá acompañado de 12 Gb de RAM y 256/512 Gb de almacenamiento. En lo referente a conectividad encontramos WiFi AC/AXm Bluetooth 5.0, ANT+, un puerto USB C, NFC y GPS. Del apartado fotográfico se encarga una cámara frontal de 10 MP f/2.2 y una cuádruple cámara trasera de la que hablaremos más adelante. La batería, de 4300 mAh permite la carga inalámbrica y carga rápida de 45W aunque no se incluye el cargador inalámbrico (detalle a tener en cuenta en un terminal de este precio, la verdad) Por último, el terminal cuenta con unas dimensiones de 162.3 x 77.2 x7.9 mm y un peso de 196 gramos incluyendo el afamado S Pen de 105 x 4.35 x 5.8 mm y 3 gramos.

Diseño y estética del Samsung Galaxy Note 10+

Samsung mantiene la estética curva del terminal y el marco metálico tanto en los laterales como en las zonas superior e inferior, en la que guardaremos el S Pen. La trasera, al menos en el modelo analizado, cuenta con un acabado acristalado multicolor que hará que el terminal llame la atención allá por donde vayas aunque, como es habitual en este tipo de acabados, las huellas serán un auténtico suplicio. Los bordes redondeados hacen que este terminal sea sumamente cómodo en mano y, la verdad, hace que parezca más pequeño de lo que en realidad es. Como siempre, la contrapartida de esto es que el terminal es bastante más resbaladizo que uno con laterales con aristas por lo que recomendamos el uso de una funda aunque esto destrozaría el trabajo de compactación que ha realizado Samsung en este terminal. Y es que, pese a ser un terminal de grandes dimensiones por lo generosa de su pantalla, el Samsung Galaxy Note 10+ es bastante delgado, más aún si tenemos en cuenta que alberga un lápiz óptico y una batería relativamente generosa.
La botonera se encuentra en el lateral izquierdo, en el que encontramos un botón de encendido/Visby y los dos botones de volumen dejando el lateral derecho totalmente despejado. En el perfil superior encontramos la bandeja de la nano SIM (doble) y en el inferior un generoso altavoz, el conector Type C y el S Pen.

El frontal aprovecha al milímetro todo su potencial para ser prácticamente todo pantalla salvo por la pequeña apertura o taladro en la zona central superior para albergar la cámara frontal.
En la trasera encontramos un módulo para tres de los cuatro sensores, dejando el otro sensor junto al doble flash LED justo a su lado.

Por último, el lector de huellas se encuentra bajo la pantalla. Destacar que tanto éste como el reconocimiento facial son infalibles, detectando siempre a la primera y sumamente rápidos dentro de su categoría (recordad que los sensores bajo pantalla son algo más lentos que los físicos).

Pantalla y audio, lo más destacable del Samsung Galaxy Note 10+

Tal y como hemos dicho en el apartado de especificaciones técnicas, el Samsung Galaxy Note 10+ cuenta con una auténtica maravilla de pantalla de 6.8” Dynamic AMOLED con una desolución de 3040 x 1440 píxeles, densidad de 498 ppp y HDR10+. El panel nos con una configuración de fábrica algo fría y saturada aunque, como es normal en Samsung, encontramos la posibilidad de configurarla al milímetro vía software.
El panel cuenta con un buen nivel de contraste y brillo, siendo posible visualizar su contenido a plena luz solar siendo el único punto flaco de la pantalla la lentitud con la que reacciona el ajuste de brillo automático (nada grave).
También hemos mencionado anteriormente que Samsung mantiene el diseño de pantalla curva, y también lo hace con las funciones que tradicionalmente acompañan a dicha pantalla como son la pantalla e iluminación Edge. La pantalla Edge no es más que un minicajón de apps que se ubica en un lateral y nos permite acceder de forma rápida e intuitiva a las apps que seleccionemos. En lo referente a la iluminación Edge no es más que la iluminación de la zona curva de la pantalla con las notificaciones, de forma que tendremos un indicador visual cuando el teléfono esté boca-abajo.

En el apartado de audio este Samsung Galaxy Note 10+ mantiene la elevada experiencia de uso que proporciona la pantalla. Y es que el sonido estéreo emitido por el terminal es sobresaliente, equilibrado, con buena potencia y libre de distorsiones. A esto hemos de añadirle una ingente cantidad de opciones a configurar por software (como en todos los ámbitos del terminal) que disfrutaremos sobre todo si utilizamos auriculares. Entre estas opciones encontramos el sonido Dolby Atmos, que incluye un perfil gaming específico y un ajuste automático bastante acertado

Hardware de alto nivel y una densa capa de personalización

Tal y como habéis visto en las especificaciones el Samsung Galaxy Note 10+ nos llega con unas especificaciones de infarto que hacen que el terminal vaya como la seda con cualquier tipo de tarea. Es cierto que la capa de personalización de Samsung es exageradamente densa y cuenta con una ingente cantidad de opciones de personalización que, quieras o no, acaban pasando factura pero el terminal lo solventa con un hardware potente y una buena gestión de la RAM. No obstante, cuando empezamos a darle un uso relativamente intenso al terminal notamos que la trasera del mismo se pone bastante calentita por lo que entendemos que la tarea de compactación realizada por el fabricante penaliza el sistema de refrigeración pasiva del terminal. Os dejamos con unas capturas de los tests sintéticos a los que hemos sometido el terminal.

Otro aspecto característico de Samsung es su interfaz de usuario plagada de opciones de configuración. Esto es algo que, tal y como hemos dicho en reviews de otros terminales de la marca o te encanta o lo odias. Personalmente, siempre he sido más de la segunda (tampoco he tenido un terminal más de dos semanas) pero en esta ocasión he tenido más tiempo de lo habitual para testear el terminal por lo que me he centrado más en “cogerle el punto”. Tras dedicarle cierto tiempo para dejar el software totalmente configurado a mi gusto, navegando entre una prácticamente interminable lista de opciones de configuración, he terminado relativamente enganchado a la personalización del software que usa el fabricante. Y es que si hay algo bueno en que te den muchas opciones es que si te molesta el más mínimo detalle de la interfaz, puedes cambiarlo, y eso a la larga se nota. Pensaba detallar todas las opciones de configuración del terminal pero, tras tres semanas usando el terminal aún estoy descubriendo pequeños detalles de la misma y haría falta un libro para detallarlas todas así que podéis quedaros con la expresión “personalización profunda” como breve descripción.

Samsung mantiene su modo allways on display que nos permite ver la información básica como hora, fecha, y notificaciones en la pantalla mientras ésta está apagada e incluso, usando el S Pen, realizar anotaciones en la misma sin desbloquear el terminal.

El S Pen, protagonista del Samsung Galaxy Note 10+

Si hay algo que caracteriza al terminal es la inclusión del S Pen, algo que a priori parece superfluo pero que consigue enganchar bastante. Y es que el S Pen cada vez incluye más funciones que hacen que pase de un uso anecdótico o “para fardar” a algo realmente práctico. El S Pen que nos llega con el terminal cuenta con una sensibilidad acertada y es sumamente preciso, contando con un botón físico con un comportamiento impecable.

Nada más sacar el S Pen del terminal comienza un tutorial para que aprendamos los gestos en el aire del mismo, muy sencillos de realizar y bastante intuitivos. Con estos gestos podremos realizar un control multimedia, gestionar el disparador y el zoom de la cámara de fotos/vídeo y el uso de algunas apps diseñadas para el mismo. Entre estas destacamos PENUP que nos enseña a dibujar y también incluye diversas mandalas para relajarnos coloreando, un cajón específico para que los peques traseteen con el S Pen y se entretengan (requiere el PIN para abandonar ese modo niño) y las notas. En el apartado notas, algo que uso con mucha frecuencia, quiero destacar que además de hacerlo a mano alzada el software te permite detectar tu caligrafía y convertirlo a texto mecanizado. También incluye una app para escribir en los PDF (y firmarlos cómodamente sin necesidad de ir al PC)

Cámaras, muy buenos resultados salvo en el modo retrato

En el apartado de cámaras Samsung mantiene la apuesta por unos sensores ya utilizados anteriormente:

  • Lente gran angular con f/2.2 y sensor de 16 MP
  • Lente gran angular con f/1.5-2.4, OIS y sensore de 12 mp
  • Telefoto con f/2.1, ois y sensor de 12mp
  • Sensor de profundidad VGA con f/1.4.

Como véis no encontramos un sensor principal bestia como en otros gamas alta, con resoluciones que rondan los 50MP pero, la verdad, es que el resultado que ofrece es sumamente bueno en prácticamente todas las situaciones. Y es que el modo retrato ( aquí denominado enfoque dinámico) hace de las suyas con los “pelos sueltos” convirtiéndolos en un aura alrededor de la foto. Esto, la verdad sea dicha, es bastante molesto sobre todo si tienes el pelo rizado y corto (como es mi caso) ya que da la sensación de que el sujeto fotografiado ha sido poseído por un ente maligno y tiene un aura oscuro a su alrededor (dramatización jocosa). No obstante, quitando esta pequeña pega el Samsung Galaxy Note 10+ cumple de sobremanera en el modo foto y vídeo obteniendo unas capturas más que interesantes incluso en condiciones adversas. Además, podemos llevar ese modo foto al vídeo, consiguiendo un efecto bastante interesante e incluso ocultando información que no quieres transmitir de tu entorno mediante la aplicación de este efecto. Por otro lado, destacar un modo noche super eficiente que permite una correcta exposición sin que salgan las fotos movidas e incluso permite realizar astrofotografía así como las magníficas fotos macro que se pueden realizar con el Samsung Galaxy Note 10+. Por útlimo, destacar que cuenta con estabilización óptica para el telefoto y el gran angular.

En lo referente a la app, Samsung mantiene una densa e incómoda distribución de los menús en la app de cámara haciendo que cambiar los parámetros sea una tarea relativamente lenta, así como el cambio del tipo de foto/vídeo a realizar.

Autonomía y modos de carga

Llega uno de mis apartados favoritos ya que, como norma general, soy un usuario que se bebe la batería (casi literalmente). Y es que entre mi trabajo, la redacción web, el canal de YouTube, redes sociales, gestión de varias cuentas de correo, apps de mensajería, reproducción de contenido multimedia, música en streaming para entrenar en el gym… Digamos que la expresión “uso intensivo” se me queda corta en el día a día. Por eso, que un terminal consiga llegar al final del día holgado de batería es todo un reto dado el intenso uso que hago del terminal. En el caso de este Samsung Galaxy Note 10+ llega a final del día, pero con la batería justita para subsistir. Esto es, unas 4,5 horas de pantalla aproximadamente, que no está nada mal teniendo en cuenta el tipo de uso y el tamaño de la pantalla del terminal, por lo que un sobresaliente sería más que justo.
No obstante, y a pesar de que no lo considero exageradamente grave, no me entra en la cabeza que un terminal de este rango de precios y con carga inalámbrica no incorpore un cargador “básico” para aprovechar esta característica, teniendo que desembolsar 70€ aproximadamente para adquirir el original.
En lo referente a la carga rápida, podremos cargar el 50% de la batería en unos 28 minutos y la batería completa en una hora y diez minutos aproximadamente. No os ofrecemos datos de la carga inalámbrica porque no contamos con el cargador Samsung.

Experiencia de uso y conclusiones

Partimos de la base de que no estamos ante un terminal recién lanzado al mercado y, por tanto, no podemos compararlo con los buques insignia que acaban de aterrizar. Una vez tenemos esto claro, nos ha sorprendido gratamente el funcionamiento del Samsung Galaxy Note 10+ con una pantalla y un sonido brutales y un S Pen que rinde más de lo que pensábamos. En el apartado fotográfico también cumple bastante bien aunque cojee en el modo retrato, ofreciendo unos macro brutales y con un modo noche sobresaliente. En lo que respecta a autonomía, cumple con los más exigentes pero sin alardeos.
Dicho esto, salvo que seas un apasionado de los selfies con bokeh el Samsung Galaxy Note 10+ va a cubrir todas tus necesidades con un funcionamiento excepcional, destacando sobre todo su gran nivel de personalización vía software, su sonido, pantalla y todo lo que puedes hacer con el S Pen.
En lo que respecta al precio, puedes encontrarlo por 719€ en Amazon.

Por todo esto, otorgamos los galardones de Diseño, Producto Premium, producto recomendado y Calidad Precio de Game It al Samsung Galaxy Note 10+.

Categories
Análisis HardwareAndroidAnroidGame ItSamsungTecnología

Generación del 82, me encanta el mundo de los periféricos, el hardware y los videojuegos. Llevo GameIt en la sangre
    No Comment

    Leave a Reply

    *

    *

    Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

    Últimos posts

    RELATED BY