Samsung Galaxy Watch, review y unboxing en español

Análisis del smartwarch más polivalente de Samsung, el Samsung Galaxy Watch
Samsung Galaxy Watch

Hoy iniciamos no solo iniciamos colaboración con uno de los fabricantes tecnológicos más importantes del panorama internacional sino que, además, lo hacemos con su último wearable. Un smartwatch cuyos predecesores han sentado las bases, a imitar por la compentencia, y que se han ganado a pulso una merecidísima fama: el Samsung Galaxy Watch en su versión de 46 mm.

Unboxing

Como siempre comenzamos con la carta de presentación del Samsung Galaxy Watch, su embalaje. El smartwatch nos llega presentado en una reducida caja de cartón en la que predomina el color negro y que nos muestra el impresionante aspecto del producto en su frontal, dejando algunas de las características más destacadas para la trasera de la misma como la conectividad, WiFi y Bluetooth del dispositivo, o el calibre de sus correas intercambiables.
Una vez retiramos la tapa vemos una sobria bandeja de cartón en color negro mate que contiene al smartwatch y, bajo esta, encontramos el cableado, cargador inalámbrico y una correa de repuesto. 

El Samsung Galaxy Watch

Una vez visto el embalaje del Samsung Galaxy Watch toca meterse de lleno con las especificaciones del mismo

Como veis estamos ante un smarwatch de lo más completo, con toda la conectividad inalámbrica posible y una pantalla Super AMOLED de 1.3″ y resolución 360 x 360. El corazón de éste Samsung Galaxy Watch es un procesador Dual-Core de 1.15GHz acompañado de 750 Mb de RAM y 4 Gb de almacenamiento interno, del cual tendremos disponible 1’5Gb. Todo esto estará “concentrado”en un smartwatch de 49.0mm x 46.0mm x 13.0mm y 63 gramos de peso, junto con una batería de 472mAh que ofrece una duración, con un uso medio, de unas 80 h y que puede llegar hasta las 168 horas con un uso mínimo.

Dejando a un lado los tecnicismos, el Samsung Galaxy Watch cuenta con un diseño bastante neutro, ni demasiado sport ni demasiado formal, por lo que será el diseño de la esfera (que podremos ir cambiando) lo que definirá su tendencia. De esta manera, Samsung mantiene la polivalencia del Smartwatch haciendo que se pueda adaptar a cualquier estilo o situación, haciéndolo así más versátil y más ponible. En lo que a tamaño y peso se refiere mantenemos esa neutralidad, es relativamente grande y pesado si lo comparamos con un reloj tradicional pero que se mantiene en un término medio si lo comparamos con el resto de smartwatches aunque, debido a su tamaño relativamente grande, puede no ser apto para personas con muñecas pequeñas.

El acabado de la corona del Samsung Galaxy Watch es plano y con acabado en negro mate, con el resto de la caja en color plata. La corona superior del Samsung Galaxy Watch puede girar de manera que nos permitirá navegar de forma rápida y precisa por los menús del Samsung Galaxy Watch, o para hacer scroll en nuestras apps o mensajes de texto. A priori puede parecer algo relativamente engorroso, pero una vez te has familiarizado con la ubicación de los menús y el funcionamiento del smartwatch es bastante sencillo, rápido e intuitivo. Además de la corona podremos interactuar con nuestro Samsung Galaxy Watch mediante dos botones ubicados en el perfil derecho del reloj o a través de su pantalla táctil. Los botones cuentan con un acabado estriado para ser reconocibles al tacto y cuentan con una pulsación marcada y cómoda mientras que la respuesta táctil de la pantalla es precisa y bastante acertada. Y ya que mencionamos la pantalla, destacar lo bien que podremos visualizar el contenido de ésta en exteriores, incluso en las peores condiciones lumínicas, y cuenta con brillo automático excepcionalmente calibrado y rápido, simplemente impecable en este sentido.

El día a día con el Samsung Galaxy Watch

El uso de este Samsung Galaxy Watch es, a priori, como el de cualquier otro smartwatch bluetooth con el que podremos visualizar las notificaciones de nuestro terminal y con algunos añadidos de salud y forma física (pasos, registro del sueño, pulsaciones, pisos subidos, etc).
Para realizar la gran mayoría de estas funciones deberemos tener el smartwatch vinculado a nuestro terminal móvil vía bluetooth, siendo posible emparejarlo con iOS y Android, siendo esta última plataforma la escogida para nuestras pruebas.

La sincronización del Samsung Galaxy Watch con nuestro terminal Android parte con la instalación de una app en el smartphone que permitirá configurar y gestionar de una forma cómoda, sencilla y práctica nuestro smartwatch. A través de ésta podremos instalar una ingente cantidad de aplicaciones y skins en nuestro Samsung Galaxy Watch, aunque nos llama la atención que no se encuentra ninguna de las más habituales como Whatsapp o Skype por lo que, a no ser que sea contestando a una notificación, no podremos interactuar con éstas. 


También podremos contestar llamadas o efectuarlas desde el Samsung Galaxy Watch, y pasar el audio por unos auriculares vinculados al reloj o por el propio altavoz y micrófono de éste. El micrófono funciona bastante bien, y el receptor de la llamada podrá escucharnos sin problemas aunque el altavoz del Samsung Galaxy Watch no es excesivamente potente y, por ende, no podremos escuchar muy bien la llamada si estamos en un ambiente ruidoso.

Igualmente pasa con la reproducción autónoma de música, que podremos hacer desde el Samsung Galaxy Watch sin necesidad del smartphone o “tirando” del smartphone propiamente dicho, con idénticos resultados que en el audio de la llamada.

En lo que a aplicaciones de salud se refiere encontramos en este Samsung Galaxy Watch un aliado para aquellos que quieren empezar a ponerse las pilas, ya que podremos utilizar el contador de pasos y/o pisos subidos, monitorear nuestras pulsaciones diarias, vigilar nuestro sueño y un largo etcétera. Si queremos, podremos instalar la app correspondiente en nuestro terminal móvil para acceder a las estadísticas de todo esto aunque podremos hacerlo desde el propio smartwatch. Todas estas opciones funcionan bastante bien aunque, la verdad sea dicha, creemos que el smartwatch es algo voluminoso y pesado tanto para hacer ejercicio (que no caminar) como para dormir, pero es cuestión de gustos.El Samsung Galaxy Watch es también resistente al agua aunque para que ésto se efectivo deberemos activar el bloqueo que incluye para que al mojarse no se detecte una falsa pulsación de pantalla. La verdad es que la protección contra el agua es algo que consideramos elemental para un smartwatch, sobre todo para aquellos que realizamos tareas domésticas, ya que sin ella el uso de este tipo de dispositivos podría ser más un incordio (tener que quitártelo cada vez que vas a lavar un plato, las manos de los niños, etc etc,) que una ayuda.

Personalizando nuestro Samsung Galaxy Watch

Si hay algo que caracteriza a los smartwatchs es la capacidad de personalizar o adaptar las esferas de éstos a nuestro gusto, la situación o al look del momento. En este Samsung Galaxy Watch encontramos una ingente cantidad de opciones de personalización estética, tanto gratuita como de pago, y, la verdad sea dicha, es algo que nos encanta.
Explorando el lado más gaming encontramos skins (gratuitas) que llamarán la atención de más de un gamer como una de Mario Bros, Fallout o incluso un par de ellas con el logotipo de una conocidísima marca de periféricos gaming.

Saliendo de esto también podemos encontrar, instaladas de serie (o no), multitud de esferas más formales, tanto analógicas como digitales, que, combinadas con la estética neutra del Samsung Galaxy Watch, permitirán que podamos lucirlo tanto en ocasiones formales como informales siendo un pequeño toque de distinción en nuestro look.

Autonomía y carga del Samsung Galaxy Watch.

Todos, o al menos un servidor, hemos padecido alguna vez un gadget que tenemos que cargar prácticamente a diario y éste ha sido el principal motivo de “abandono” del mismo. Con este Samsung Galaxy Watch la marca nos promete hasta 168 horas de uso sin tener que hacer uso del cargador. Obviamente este dato es con un uso puntual del smartwatch y no se ajusta totalmente a la realidad. En nuestro caso, teniendo en cuenta que recibimos más notificaciones que un ministro por lo que podemos calificar su uso de intensivo (aunque no lo hemos utilizado para reproducir música ni cosas así), hemos conseguido aguantar la batería del Samsung Galaxy Watch hasta cuatro dias, algo que nos parece brutal para un smartwatch.
La carga del Samsung Galaxy Watch se realiza mediante un cargador inalámbrico bastante cómodo, ya que bastará con dejar el smartwatch en el soporte imantado y comenzará la carga que puede durar, en el peor de los casos (0 a 100%) dos horas y media.

Experiencia de uso y conclusiones

La verdad es que este Samsung Galaxy Watch es el primer smartwatch de la marca que prueba un servidor, habiendo tenido experiencias anteriores con dispositivos con Android Wear, y la experiencia de uso es más que satisfactoria. El Samsung Galaxy Watch es un smartwatch con una estética más que acertada, polivalente, con una gran autonomía y francamente cómodo
La vinculación con el móvil, personalización del mismo y demás es bastante sencilla ya que bastará con instalar la app de samsung y ésta se encargará del resto mediante una interfaz sumamente intuitiva y fácil de dominar. El uso del Samsung Galaxy Watch, propiamente dicho, es igual de fácil e intuitivo y tiene una curva de aprendizaje bastante liviana que hará que dominemos el smartwatch desde el primer día.

En lo referente al precio del Samsung Galaxy Watch, podemos encontrarlo desde 299 € en Amazon en el momento de escribir estas líneas.

Por todo esto otorgamos los galardones de Producto Premium, Producto Recomendado y Calidad Precio de Game It al Samsung Galaxy Watch.

Samsung Galaxy Watch
Samsung Galaxy Watch
Categorías
Análisis HardwareAndroidGame ItHardwareiPhone OSMóvilTecnologíaUnboxingUncategorized

Generación del 82, me encanta el mundo de los periféricos, el hardware y los videojuegos. Llevo GameIt en la sangre

    RELACIONADO