Sphinx y la maldita momia. Análisis Nintendo Switch

Analizamos el regreso de Sphinx acompañado de la momia de Tutankamón
Sphinx y la maldita momia

Es posible que a muchos os suene el título que hoy os traemos, es posible, incluso, que lo jugaseis hace casi quince años. Sphinx y la maldita momia, como se tradujo el título en nuestro país llegó a Gamecube, Playstation 2 y Xbox allá por el año 2004. Hoy os contamos como le ha sentado el paso de los años y la posibilidad de poder disfrutarlo en cualquier lugar gracias a Nintendo Switch.

 

Dos historias entrelazadas

Si sois de los que ya jugasteis a la obra de THQ a comienzos de siglo ya conocéis la historia de Sphinx y Tutankamon ya que este regreso del juego no aporta novedad narrativa alguna. Para los que os embarcáis por primera vez en Sphinx y la maldita momia nos pondremos en primer lugar en la piel de Sphinx, una especie de semidios que tiene como misión recuperar la espada de Osiris para acabar con un enemigo que amenaza la existencia de dioses y humanos. Por otro lado, y superados los primeros compases del juego, podremos controlar a la momia de Tutankamón, que se encuentra en este estado tras ser traicionado por su hermano. Así es como comienza nuestra aventura de plataformas.

Con el objetivo de ambos personajes ligado, aunque ellos no lo saben hasta bien entrada la historia comienza nuestro paseo por un mapeado ambientado, obviamente, en Egipto al que le faltan muchos detalles que le den riqueza al escenario. La aventura es básicamente un plataformas en tres dimensiones que se mezcla con ciertos puzles que tendremos que resolver, la mayoría cuando manejemos a la momia.

Sphinx y la maldita momia

Mientras que Sphinx tendrá que enfrentarse a enemigos y hacer uso de la fuerza para acabar con ellos, la momia no tendrá la capacidad de atacar, pero al estar muerta es imposible que vuelva a morir. De esta manera la parte de Tutankamon se centra mayormente en puzles mientras que Sphinx se encarga de las aventuras más frenéticas.

 

Una jugabilidad de la época de los faraones

Como ya hemos dicho Sphinx y la maldita momia se estrenó hace más de una década, y aunque se se han remozado muchos de los aspectos del juego, hay otros que no se han actualizado tan bien como nos gustaría. Como ya hemos comentado arriba cada personaje tiene una función dentro del juego, lo que hace que su manejo sea diferente.

Por un lado, tenemos a la momia de Tutankamón con unos controles sencillos y que si destaca por algo es por la posibilidad de sufrir daños para superar los puzles ya que no puede morir. El problema nos lo hemos encontrado con Sphinx, y es que el personaje que da nombre al juego nos ha dejado bastante frios. Los combates en Sphinx y la maldita momia se vuelven muy cuesta arriba por la forma de apuntar a los enemigos, en muchas ocasiones fallamos saltos ya que los controles no son todo lo preciso que deberían. Teniendo en cuenta que casi todo el tiempo que utilicemos a este personaje en Sphinx y la momia maldita va a ser combatiendo o en fases de plataformas hace que la mitad del juego sea bastante incómoda de jugar.

En cuanto al apartado técnico notamos la mejora visual del juego con respecto a su versión original, algo que no podría ser de otra manera. Aun así, nos quedamos con la sensación de que Sphinx y la maldita momia nos ha dejado un trabajo a medio hacer en este apartado. Como ya hemos mencionado antes, los escenarios están faltos de detalles y algunas estructuras necesitan algo más de trabajo. Por otro lado, es cierto que la mayoría de las animaciones están bastante por encima del resto del apartado visual.

Sphinx y la maldita momia

En cuanto al sonido, no vamos a dedicarle demasiado texto ya que podríamos decir que simplemente acompaña a la acción sin ningún tema que sea especialmente remarcable. Lo que si agradecemos sin ninguna duda es la traducción de todos los textos a un correcto español.

 

Conclusiones de Sphinx y la maldita momia

El trabajo de Eurocom nos ha dejado un sabor agridulce. Se agradece tener de vuelta juegos que mezclan las plataformas con los puzles de una forma tan ágil, sobre todo pudiendo disfrutarlos con la libertad que nos da Nintendo Switch. A pesar de todo Sphinx y la maldita momia tiene demasiados aspectos a medio pulir como la jugabilidad o su aspecto visual.

Puede ser una opción entretenida si somos amantes del género, pero se queda lejos de traernos de vuelta las sensaciones que nos dejaban otros juegos del mismo estilo en la época de Playstation 2.

Sphinx y la maldita momia
6.5
Sphinx y la maldita momia
The Good
  • Los puzles son muy entretenidos
  • La traducción de los textos
  • La animaciones
The Bad
  • El control de Sphinx
  • Al apartado visual le falta trabajo
  • Interesante
    6.5
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