Continuamos analizando los buques insignia de este 2021, y lo hacemos centrándonos en la bestia más parda de Samsung, el Samsung Galaxy S21 Ultra, un terminal que mantiene todas las bondades de su predecesor estrenando nuevo procesador y dando un pequeño salto, dentro de la excelencia que caracteriza a la serie S de Samsung, en el apartado fotográfico. Además, vemos un pequeño cambio de look en la trasera que, simple y llanamente, nos encanta.

Como de costumbre, antes de comenzar, agradecemos a Samsung el préstamo de la unidad para la realización de la review.

Especificaciones técnicas del Samsung Galaxy S21 Ultra

  • Pantalla de 6,8” Dynamic AMOLED 2x con frecuencia de respuesta 120 Hz y resolución WQHD+
  • Procesador Exynos 2100 con 12 / 16 GB de RAM y 128 / 256 / 512 GB de almacenamiento
  • Cámara trasera:
    • 108 MP f/1.8
    • Ultra gran angular 12 MP f/2.2
    • Teleobjetivo 10 MP f/2.4
    • Teleobjetivo 10 MP f/4.9
    • Sensor láser AutoFocus ToF
  • Cámara frontal 40 MP f/2.2
  • Batería de 5.000 mAh con carga rápida 25 W e inalámbrica de 15W
  • Conectividad 5G, WiFi 6 y 6E y UBW tracking
  • 165,1 x 75,6 x 8,9 mm 228 gramos

Un renovado diseño más elegante y sobrio que nunca

La verdad, es que este Samsung Galaxy S21 Ultra es, sin lugar a dudas, el diseño que más nos ha gustado en todo lo que hemos probado a lo largo de estos últimos años y es que, a pesar de el abultado módulo de las cámaras traseras, Samsung ha implementado un acabado mate en un omnipresente color negro que dotan de una sobriedad y distinción al terminal difícil de igualar. Además, hace esto consiguiendo vencer de una vez por todas a las odiadas huellas dactilares en la trasera de nuestro terminal y, por si fuera poco, consiguiendo un tacto y un grip sublime.

El módulo de las cámaras, ubicado en la zona superior izquierda, es bastante abultado pero se integra perfectamente con los marcos del terminal consiguiendo un acabado resultón al mantener el borde metálico en sus perfiles, al igual que los del terminal, y el acabado mate en consonancia con el resto de la trasera en su parte frontal.

En lo referente a las dimensiones, estamos ante un terminal relativamente grande y con un peso bastante notorio, máxime si venimos de un ultraligero con menos capacidad de batería, aunque te acostumbras a él en un par de días y, la verdad, es muy cómodo en mano y ofrece un grip extraordinario que permite llevar el terminal sin riesgo a caídas. En el lateral derecho encontramos la botonera (volumen y tecla Bixbi/apagado/bloqueo) y en el marco inferior el altavoz principal, conector Type C y la bandeja de las SIM (que no MicroSD) dejando el resto de los perfiles del terminal completamente limpios.

Si pasamos al frontal encontramos un aprovechamiento máximo del panel con unos marcos prácticamente simétricos, a excepción del inferior, y una cámara ubicada en el centro del marco superior del mismo manteniendo el omnipresente negro del terminal cuando ésta está apagada.

Resolución y tasa de refresco unidas de la mano.

Pasamos a ver la pantalla del Samsung Galaxy S21 Ultra, un panel Dynamic AMOLED de 6,8 pulgadas con resolución WQHD+ y una tasa de refresco máxima de 120 hercios. Por tanto, vemos que Samsung apuesta por mantener una resolución y tasa de refresco altas  contando con una densidad de 515 ppp y con una experiencia de uso más que buena.

En lo referente a la tasa de refresco, Samsung nos da la posibilidad entre escoger la frecuencia que hasta ahora era estándar, 60Hz, la máxima (120 Hz) o adaptable que irá utilizando lo máximo permitido por la app o el contenido multimedia que estés reproduciendo. La verdad es que, puestos a escoger, esta opción variable es la que más acertada nos parece puesto que no implica un gran cambio en lo referente a consumo y sí que se nota a la hora de reproducir según qué contenido o juegos.

La experiencia de uso de la pantalla continúa siendo sublime, con una reproducción bastante fiel de los colores (quizás algo saturados) y unos buenos ángulos de visión manteniendo un nivel de brillo óptimo y con una adaptación bastante rápida que nos permite visualizar el terminal a pleno sol sin ningún tipo de problema.


En lo referente a la morfología de la pantalla Samsung apuesta por un término medio en lo referente a la curvatura, que es mucho más leve que en modelos anteriores sin llegar a ser plana por lo que las sombras laterales se reducen al mínimo y mantiene un excelente grip. Además, mantenemos la pestaña Edge, ese pequeño desplegable con un menú rápido que podemos activar desde el lateral y que nos facilita el acceso a las apps más utilizadas de forma más que cómoda aunque perdemos la iluminación  de los laterales para mostrar las notificaciones.

La pantalla ambiente de bloqueo, Always On, implementa algunas novedades y una buena dosis de personalización tal y como caracteriza a Samsung y su brutalísima capa de personalización de Android.

Rendimiento y tests

Esta nueva hornada de Galaxys vienen de la mano del nuevo procesador de la marca, el Exynos 2100, un procesador de 5 nanómetros junto con 12/16 Gb de RAM. Con semejante bestia cualquier juego, por demandante que sea, se va a reproducir sin ningún tipo de lag o ralentización siendo el único lastre, de forma puntual, la pesada y profunda capa de personalización de Samsung

Samsung mantiene su profunda capa de personalización y apuesta por Bixby

Cada vez que analizamos un Samsung exponemos los mismos matices de la capa de personalización que la marca implementa en sus terminales. Y es que, simple y llanamente, es una de las capas más completas y profundas que, como es obvio, tiene sus bondades y sus desventajas. La principal desventaja es que cuenta con una amplísima variedad de opciones de configuración y, para un usuario novel en la marca, puede resultar muy tedioso su manipulación además de la carga que supone mover tan titánica capa. La ventaja es, que si eres usuario veterano de Samsung, podrás dejar en un periquete el terminal perfectamente adaptado a tu gusto o necesidades.

Se mantiene la posibilidad de utilizar el botón lateral para activar el asistente de voz de la marca, Bixby, el cual avanza en la configuración de las rutinas de Bixby para automatizar acciones y que se realicen en cadena permitiendo hacernos la rutina diaria cada vez más sencilla.

El lector de huellas digitales se dota de un lector con mayor superficie de lectura y, la verdad, es que continúa funcionando tremendamente rápido. El desbloqueo facial, por su parte, funciona a la perfección con dos grandes pegas: las gafas de sol y la mascarilla.

Y sí, sabemos que hay multitud de terminales que no te reconocen si portas cualquiera de estos dos “accesorios faciales” pero también hay una amplia variedad que sí que te reconocen y desbloquean usando uno de los dos y esperábamos que lo reconociera de forma nativa. No obstante, es salvable, puesto que podemos configurar diferentes aspectos y que así nos reconozca con ellos puestos, lo cual hace que salvemos esta pequeña pega rápidamente.

Apartado fotográfico más sublime que nunca, el auténtico hándicap del Samsung S21 Ultra

Samsung vuelve a sacar toda la artillería en el apartado fotográfico y de lentes en su modelo ultra, estrenando un nuevo sensor de 108 mpx y un teleobjetivo con zoom óptico de 10x y digital de 100x. Pero esto no es todo, y es que se implementan mejoras para el enfoque y el zoom consiguiendo unos resultados a largas distancias simplemente espectaculares y, obviamente, sublimes en condiciones normales e incluso bajo condiciones lumínicas adversas.

La verdad es que, personalmente y salvo ciertos usos profesionales (como el policial o para los amantes de la cacería) no le veo excesivo sentido a estos zoom tan brutales pero sí que es cierto que para dichos usos es una auténtica pasada. Si pasamos a los usos más cotidianos el terminal cumple de sobremanera en cualquier situación, siendo uno de los terminales más completos y que mejor se comporta en el apartado fotográfico y de vídeo tanto en enfoque, resolución y acabados incluso en las peores condiciones.

Otro aspecto que nos ha sorprendido gratamente es el modo retrato, que continúa con unos acabados espectaculares en prácticamente cualquier situación pudiendo, además, configurar el efecto de fondo y el grado de desenfoque tras tomar la fotografía.