[Primeras impresiones] Japanese Drift Master, el derrape más oriental

Dentro del amplio espectro de los videojuegos de carreras, hemos atravesado circuitos emblemáticos, acelerado a través de realidades virtualmente recreadas y sentido el rugir de los motores en títulos que han marcado época. Sin embargo en medio de la constante evolución del género, emerge un título que promete llevarnos por las curvas del auténtico arte del drifting japonés: Japanese Drift Master. Este juego, lejos de ser una mera carrera hacia la meta, nos invita a dominar el arte del derrape en una travesía estética y mecánica por las carreteras del país del sol naciente.

Dando un giro audaz, Japanese Drift Master se aparta de la ruta tradicional y se adentra en la cultura subyacente del drift, una disciplina que se celebra con fervor en las tierras niponas. Con la reciente liberación de su demo, hemos tenido la oportunidad de probar un bocado de esta celebración de la cultura automotriz japonesa, un homenaje a la danza controlada entre el coche y la carretera que es el drift.

Japanese Drift Master - ¿Preparado para el Drift?

En la demo, que se puede encontrar en Steam aunque también saldrá en Epic y GOG, se nos presenta un escenario donde cada derrape cuenta, cada curva es una invitación al desafío y cada ajuste en el tuning, un paso hacia la maestría en el drifting. A través de este primer vistazo, Japanese Drift Master no solo promete, sino que nos envuelve en una experiencia que destila la esencia del drift en cada giro.

Así que preparémonos para poner a prueba nuestras habilidades de derrape, ajustamos el asiento y acompáñanos en este viaje a través de las primeras impresiones de Japanese Drift Master.

Estética y Rendimiento


En el corazón de cualquier título de videojuego de carreras yace una promesa: transportar a los jugadores a un mundo donde la velocidad, la destreza y la estética se unen en una danza visualmente estimulante. Japanese Drift Master, incluso en su fase demostrativa, no es la excepción a esta norma. Desde el momento en que los jugadores se deslizan por las curvas de sus meticulosamente diseñadas carreteras, es evidente que hay una dedicación considerada hacia la creación de una experiencia visualmente rica y técnicamente sólida.

El apartado gráfico de Japanese Drift Master es, sin duda, uno de sus puntos fuertes. A pesar de ser una demo preliminar, el nivel de detalle gráfico es notablemente alto. Los momentos donde la realidad virtual y la real parecen fundirse son testimonio de la capacidad del juego para crear una experiencia inmersiva. La representación de los vehículos, con sus brillos reflejando el entorno, junto con las texturas de la carretera y el entorno natural circundante, contribuyen a un escenario visual que captura la atención desde el primer instante.

Pero no es solo la estética lo que destaca, el rendimiento optimizado del juego es un protagonista silencioso que facilita una experiencia de juego suave. A pesar de la riqueza gráfica en pantalla, Japanese Drift Master mantiene un rendimiento sólido, asegurando que los jugadores puedan disfrutar del arte del drift sin interrupciones técnicas. Esta optimización no solo habla bien del desarrollo actual, sino que también sienta una base prometedora para lo que el título puede ofrecer en su versión completa.

Una banda sonora a base de derrapes


En un juego donde cada derrape cuenta y cada curva es una invitación al desafío, la música juega un papel crucial en amplificar la emoción y la tensión de la carretera. Japanese Drift Master nos sumerge en una experiencia auditiva que va de la mano con la adrenalina visual que proporciona su apartado gráfico. La banda sonora es trepidante y frenética, convirtiéndose en el compañero perfecto para los pilotos virtuales que buscan desafiar los límites de la velocidad mientras se deslizan por las carreteras serpenteantes.

La música no solo acompaña, sino que incita a los jugadores a hacer el loco en la carretera, a sentir la libertad que el drift proporciona, en una mezcla perfecta de rebeldía y control. Es un puntazo descubrir que la calidad de la música se encuentra al mismo nivel que el apartado gráfico, creando una coherencia entre lo que ves y lo que oyes, lo que eleva la experiencia de juego a otro nivel.

Dominando el Drift


Japanese Drift Master se planta en el escenario de los videojuegos de carreras con una propuesta clara: celebrar la cultura del drifting en un ambiente virtual que desafía y recompensa la habilidad del jugador. La jugabilidad se erige como uno de los pilares centrales de esta propuesta, y a través de la demo, se nos ofrece un atisbo de lo que podemos esperar en su versión completa.

A primera vista, la demo presenta ciertas limitaciones en cuanto a colisiones se refiere. La ausencia de daño en los vehículos, tanto propios como los de la IA, deja un vacío en la experiencia de realismo que muchos aficionados podrían esperar. Sin embargo esto se ve compensado por las físicas de derrape que, aunque exigen un nivel de destreza elevado, se sienten precisas y recompensan la práctica constante. El medidor de drift se convierte en un aliado, guiando a los jugadores hacia la mejora continua, mientras que la penalización por colisiones o vuelcos añade un nivel de desafío que impulsa a perfeccionar cada maniobra.

El escenario que se nos presenta es vasto, toda una delicia el poder recorrer todo el lago Haikama con nuestro vehículo. En esta versión de prueba, la exploración se ve restringida a la carretera principal y algunas rutas alternativas. Las zonas de drift y rutas más atractivas permanecen bloqueadas, dejando una sensación de anticipación por lo que está por venir.

En cuanto a los controles, Japanese Drift Master ofrece una variedad aceptable, permitiendo el uso de teclado, mando de Xbox, y volantes específicos como el Logitech G920 y el Trustmaster T500 RS, aunque sin añadidos, algo limitado, pero que están implementados a la perfección. La demo ofrece dos vehículos configurables, sin duda extremadamente limitado, pero nos brinda la oportunidad de personalización de cada vehículo, lo que permite experimentar con diferentes estilos de drifting.

La demo introduce dos eventos, uno de contrarreloj y otro de drift puro, cada uno con sus propios desafíos y requerimientos de habilidad, mientras el evento de contrareloj es muy fácil de superar, el de drift requiere que realices un duro entrenamiento antes de enfrentarte a tal desafío. Además se incluye una autoescuela en modo libre con un circuito extra, un taller para mejoras, y una tienda de pintura, aunque la tienda de coches permanece vacía por el momento.

A pesar de su naturaleza limitada, la demo de Japanese Drift Master logra establecer una base sólida sobre la cual el juego completo puede construir. La promesa de una experiencia rica en drift, combinada con la posibilidad de explorar y personalizar dentro de un mundo bien construido, deja una impresión duradera. La demo es una invitación abierta a lo que Japanese Drift Master aspira a ser: un homenaje jugable al drift que busca resonar en los corazones de los amantes de los coches y esta forma única y agresiva de conducción.

Conclusiones de las primeras impresiones de Japanese Drift Master


La demo de Japanese Drift Master nos ha proporcionado un intrigante vistazo a lo que parece ser una apasionante oda al arte del drifting. A pesar de las limitaciones evidentes en esta versión preliminar, la esencia del juego promete una experiencia inmersiva y desafiante para los entusiastas del automovilismo. Esperamos con anhelo la versión completa de Japanese Drift Master, y estamos emocionados por descubrir todo lo que sus creadores están preparando para enriquecer este viaje virtual por las carreteras serpenteantes de la cultura del drift japonés.

Salir de la versión móvil